Fiesta de 15 terminó en el hospital: la escalofriante agresión que una madre denunció tras defender a su hijo
Una madre intercede para proteger a su hijo y a unas adolescentes en una fiesta. Lo que sucedió después la dejó con una herida de 10 puntos y un video que evidencia la violencia desatada.
Una mujer terminó con una herida profunda en el rostro que necesitó 10 puntos de sutura tras intentar frenar el acoso a menores en una celebración en Florencio Varela. Ana Segovia relató en sus redes sociales cómo una intervención para proteger a adolescentes desencadenó una reacción violenta extrema por parte de un familiar de la cumpleañera, dejándola con secuelas físicas y una causa judicial abierta.
Los hechos ocurrieron durante la madrugada del 8 de marzo en una quinta ubicada dentro del barrio privado Los Nuevos Ombúes, en el partido de Florencio Varela. Lo que comenzó como una fiesta de quince años derivó en un escenario de tensión y violencia que fue registrado por cámaras de seguridad.
¿Cómo comenzó el conflicto?
Según el relato público de Ana, el detonante fue el comportamiento de un joven de 24 años identificado como Diego Ezequiel Chamorro. La mujer afirmó que este hombre “comenzó a manosear a varias menores de edad” que se encontraban en el lugar.
Asustadas, las adolescentes buscaron refugio detrás del hijo de 14 años de Ana. El adolescente, al notar la situación, le pidió al hombre que se alejara. La respuesta no fue la esperada: Chamorro, lejos de retirarse, empezó a amenazar al menor e intentó iniciar una pelea con él.
Fue en ese momento que el hijo llamó a su madre para pedirle ayuda. Ana se acercó y, según contó, intentó mediar. Le pidió a Chamorro que se retirara e incluso buscó hablar con la madre del joven, ya que ambos eran familiares de la quinceañera.
La reacción de la madre del acusado, sin embargo, empeoró las cosas. En lugar de escuchar, la mujer defendió a su hijo y comenzó a gritarle e insultar a Ana. Mientras Segovia intentaba explicar la situación de acoso que había presenciado, el propio Diego Ezequiel Chamorro irrumpió en la discusión.
El ataque con la copa de vidrio
Lo que sucedió después fue de una violencia extrema. Ana relató que el hombre “reacciona con una violencia extrema, con una copa de vidrio me golpea en la cara”. El impacto le provocó un corte muy profundo al lado del ojo.
Pero la agresión no terminó ahí. La mujer denunció que, no conforme con el primer golpe, el acusado “intentó apuñalarme con el resto de la copa rota” que le había quedado en la mano. La intervención de otros presentes evitó que las consecuencias fueran aún más graves.
Ana Segovia terminó siendo trasladada a un hospital. Allí, los médicos le realizaron una sutura por la profunda herida en el rostro. “Terminé con una grave herida en el rostro que necesitó 10 puntos de sutura”, explicó, agregando con alivio que “gracias a Dios no perdí un ojo o quizás mucho peor”.
La denuncia y el pedido de justicia
Ana no se quedó de brazos cruzados. Afirmó haber realizado la denuncia policial correspondiente y aportó todas las pruebas que recolectó, incluyendo el video registrado por las cámaras de seguridad de la quinta. “Pude denunciar y abrirle una causa, espero que todos los testimonios que tengo sirvan para que esta pésima persona quede detenida”, expresó.
En sus declaraciones públicas, la mujer pintó un perfil preocupante del acusado. “Le gusta acosar menores y hacer disturbios donde sea”, afirmó, añadiendo que “es una persona que no tendría que estar cerca de menores”. Un dato que aumentó su temor fue descubrir, luego del incidente, que el hombre vive cerca de su propia casa.
Su pedido de justicia fue claro y contundente. “¡Por todas esas chicas acosadas pido justicia! ¡Por mi rostro y mi pronta recuperación pido justicia!”, exigió Ana Segovia, quien aseguró que su única intención era defender a su hijo y a las menores que estaban siendo acosadas. La causa ahora sigue su curso en la Justicia.