Fiesta patronal de San Agustín en Paraná: la emotiva celebración que reunió a generaciones
La parroquia de San Agustín celebró su fiesta patronal con una misa que reunió a cientos de fieles. El emotivo encuentro dejó un mensaje que trasciende lo religioso y toca a todo el barrio.
La comunidad de San Agustín celebró su fiesta patronal en Paraná con una misa que reunió a vecinos de todas las edades, ex párrocos y el obispo de la ciudad. La jornada, vivida con gran emoción, reafirmó el sentido de pertenencia al histórico barrio.
La celebración comenzó con una misa presidida por Monseñor Raúl Martín, obispo de Paraná, y contó con la presencia de sacerdotes que sirvieron en la parroquia, como los padres Sergio Jay y Ariel Folonier, junto a otras autoridades eclesiásticas que regresaron para acompañar a la comunidad en el día de su santo patrono.
Un mensaje de unidad y fe
El párroco Miguel Ángel agradeció la masiva participación de los fieles y destacó el espíritu de unidad que caracterizó la jornada. “Hemos compartido la fe, la amistad, estos lazos que estamos tejiendo entre unos y otros. Gracias a Dios”, expresó durante la homilía.
También pidió la gracia de “servirlo con un corazón sincero, confiado y esperando la esperanza que nunca tiene que acabarse”.
Por su parte, el padre Sergio Jay, quien fue párroco de San Agustín durante cinco años, recordó con cariño su paso por el barrio. “Acá siempre es un clima de mucha familia y comunidad. Disfrutando esto”, señaló.
Vecinos emocionados por el regreso al barrio
La celebración estuvo atravesada por numerosos testimonios de vecinos que manifestaron el profundo vínculo afectivo con la parroquia. Una mujer recordó su historia en el barrio y afirmó: “Tengo amor, pasión. Es el barrio que me vio crecer. He visto cómo se levantó de abajo, de a poquito, y siempre es mi San Agustín”.
Otra vecina, que volvió especialmente para la fiesta patronal, expresó: “Estamos muy contentos, emocionados por la fiesta y por volver al barrio. Hacía bastante que no veníamos y estoy muy emocionada”.
Entre los más pequeños, Agustina resumió el entusiasmo de la jornada al son de: “¡Que viva mi santo!”.
La bendición final de Monseñor Raúl Martín
Al concluir la misa, Monseñor Raúl Martín destacó el clima de fraternidad que encontró en la comunidad parroquial. Luego invitó a los fieles a seguir el ejemplo de San Agustín y no perder la esperanza.
“San Agustín buscó siempre aquello que le llenara el corazón, que es Dios. Que nunca bajemos los brazos buscando a quien nos llena la vida”, concluyó antes de impartir la bendición final.