Figueroa apoya la reforma del BCRA y advierte: 'La inflación es el impuesto que nadie votó'
El gobernador Figueroa ratificó su apoyo a la reforma del BCRA y lanzó una dura crítica a la emisión monetaria. ¿Qué dijo sobre el impacto en los trabajadores y jubilados?
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, anunció su respaldo a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central impulsada por el Gobierno nacional. "Comparto que le pongamos un límite definitivo a la posibilidad de financiar el déficit público con emisión monetaria", afirmó, en un mensaje que busca instalar reglas claras para proteger el bolsillo de los argentinos.
El respaldo de Figueroa a la iniciativa
Figueroa se mostró a favor de "establecer reglas" que preserven el valor de la moneda y eviten que el déficit público vuelva a financiarse con emisión. En ese sentido, profundizó: "Comparto que le pongamos un límite definitivo a la posibilidad de financiar el déficit público con emisión monetaria", y alertó que este mecanismo impacta directamente en los ingresos de las familias.
El mandatario recordó que durante años la Argentina financió sus desequilibrios con emisión monetaria. "Y todos sabemos cómo termina esa historia: termina en inflación", destacó. Y agregó con dureza: "La inflación es el impuesto que nadie votó. No está escrito en ninguna ley, no lo discutió ninguna Legislatura y, sin embargo, se cobra todos los meses. Y se cobra de la manera más injusta".
Las reglas deben alcanzar a todos
Figueroa ejemplificó que quienes tienen ahorros o activos pueden defenderse, pero "el trabajador que cobra el día cinco, el jubilado, la familia que vive de un ingreso mensual, no tienen cómo hacerlo. A ellos la inflación les llega primero y les pega más fuerte".
En esa línea, enfatizó: "Nosotros defendemos las instituciones y defendemos las reglas. Pero las reglas tienen que servir para todos. Una regla es buena cuando vale para el gobierno de hoy y también para todos los gobiernos que vengan después". Para Figueroa, el objetivo de las instituciones es establecer límites que no dependan de quién ocupa circunstancialmente el poder.
Los ejes de la reforma
El proyecto, anunciado por el presidente Javier Milei el 30 de julio y enviado al Congreso, busca modificar el funcionamiento del BCRA para reforzar su independencia y concentrar su misión en preservar el valor de la moneda. Uno de los ejes centrales es establecer un mandato único, dejando atrás los objetivos múltiples y separando las funciones de la autoridad monetaria de las responsabilidades vinculadas al desarrollo, el empleo y la política económica.
Otro punto clave es la independencia funcional y financiera del organismo, con mayores restricciones para la remoción de sus autoridades. Se propone que la remoción de directores requiera la intervención del Poder Ejecutivo y la aprobación previa de ambas cámaras del Congreso con una mayoría agravada de dos tercios. Además, se elimina la participación con voz del ministro de Economía en las reuniones del Directorio.
En cuanto al financiamiento monetario del sector público, se prohíbe que el BCRA otorgue préstamos o adelantos transitorios al Estado nacional, las provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los municipios. También se impide la compra directa de títulos públicos en el mercado primario y se elimina el mecanismo de utilización de reservas internacionales a través de las letras intransferibles.
Finalmente, se restringe la distribución de dividendos: los resultados por tenencia de activos pasarán a una reserva técnica, y los ingresos asociados al manejo de cartera solo se destinarán a cancelar deuda del Tesoro. Se elimina el esquema de Letras Intransferibles, terminando definitivamente con el uso fiscal de las reservas.
Una discusión de fondo
Figueroa vinculó la reforma con una discusión más amplia sobre la calidad institucional. "También creo que tenemos que definir claramente qué le pedimos al Banco Central. Generar desarrollo, empleo, producción e inversión es responsabilidad del Estado y de la política. Ahí tenemos que trabajar todos los días", sostuvo.
Y reforzó: "Al Banco Central tenemos que pedirle algo muy concreto: que cuide nuestra moneda". Para el gobernador, no se trata de una discusión ideológica sino de "una discusión de responsabilidad y, fundamentalmente, de cuidado social".
"Cuidar el valor de nuestra moneda es cuidar el salario. Es cuidar la jubilación. Es cuidar el ahorro. Es cuidar el esfuerzo de millones de argentinos que todos los días se levantan temprano para trabajar y salir adelante", concluyó.