Figueroa se mete en la ruta de Mendoza: el préstamo que destrabaría 80 km de ripio
Un gobernador salió a respaldar el pedido de otra provincia por un crédito internacional. La obra lleva años frenada y hay un tramo clave que todavía es de ripio: dónde se corta el asfalto.
El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, confirmó que su provincia está colaborando para que Mendoza consiga un préstamo internacional que permita completar el asfalto de la Ruta Nacional 40 en el tramo sur, cerca del límite entre ambas provincias.
La obra arrastra años de postergación y complica a quienes circulan por ese corredor. Según declaró a Radio Cumbre, la administración neuquina acompaña la gestión mendocina para acceder a un crédito en condiciones favorables.
Figueroa aclaró que su prioridad son las rutas de Neuquén, pero remarcó que terminar este tramo también le sirve a su provincia: es la vía de conexión con el norte neuquino.
Qué dijo el gobernador sobre el préstamo
«Estamos ayudando de manera diplomática a que Mendoza pueda adquirir un préstamo internacional blando para financiar esa ruta», señaló el mandatario neuquino sobre las conversaciones que buscan destrabar la pavimentación.
El tema volvió a la agenda después de un encuentro con su par mendocino, Alfredo Cornejo, en el marco de una jornada de trabajo pensada para aceitar los vínculos entre ambas provincias.
El proyecto abarca más de 80 kilómetros que todavía esperan ser asfaltados al sur de Malargüe. La meta es reunir los recursos para completar ese trayecto y mejorar las condiciones de circulación.
Dónde se corta el asfalto
Hoy el pavimento se extiende unos 40 kilómetros en territorio mendocino después de cruzar el río Barrancas, el límite natural entre Mendoza y Neuquén. La calzada asfaltada llega hasta la laguna Coipo Lauquen, y ahí empieza el ripio.
Ese sector sin pavimentar complica a los automovilistas que usan la Ruta 40 y mantiene vivo el reclamo por una obra que mejoraría la transitabilidad y la conexión entre ambas provincias.
La ruta es clave para el contacto terrestre con localidades neuquinas como Chos Malal, Buta Ranquil y Barrancas, por lo que completar el corredor tendría impacto directo en la conectividad de toda la región.