Filicidio en Tucumán: la carta que dejó Oscar Sosa antes de matar a su hijo y suicidarse
El padre, que estaba notificado de volver a Córdoba por una causa de drogas, dejó una carta antes del crimen. La madre del nene declaró y aportó un dato que contrasta con la decisión que tomó Sosa.
La muerte de Ignacio Sosa (8) a manos de su padre, Oscar Mauricio Sosa (38), en una vivienda de Entre Ríos al 1.100 sigue sacudiendo a Tucumán. El hombre asesinó al nene y después se quitó la vida, y con el correr de las horas se conocen más detalles de un caso que ya es uno de los más impactantes de la historia criminal reciente de la provincia.
Como en otros episodios de este tipo, Sosa dejó una carta en la que explicó los motivos de su decisión. Ese escrito ahora es analizado por el fiscal Carlos Sale, que también toma testimonios de familiares y allegados para reconstruir qué pasó.
El detonante que investigan
Los investigadores confirmaron que Sosa ya había sido notificado de que debía volver a Córdoba, donde lo esperaba un juicio por una causa vinculada a drogas. Sus familiares lo ayudaban económicamente, pero no contaba con asistencia permanente para cuidar a Ignacio, que padecía un severo cuadro de autismo.
“El muchacho estaba dedicado por completo a su hijo y prácticamente no tenía ayuda para cuidarlo”, explicó un pesquisa.
Qué dice la autopsia
El informe preliminar del médico forense indica que Ignacio murió por asfixia, un dato que coincide con algunos de los detalles que Sosa mencionó en la carta. La principal hipótesis de la fiscalía es que el hombre le habría dado medicamentos al nene para que se durmiera y después le impidió respirar. Ahora esperan los resultados de los estudios toxicológicos para confirmar si le suministró alguna sustancia.
Los especialistas, por ahora, descartaron indicios de que hayan participado terceras personas en la muerte del niño o del padre.
Vivían en el fondo de la casa familiar
El fiscal Sale determinó que Sosa e Ignacio residían en una construcción ubicada en el fondo de la propiedad familiar. “Contaban con todas las comodidades necesarias”, indicó una fuente del Ministerio Público Fiscal. Según trascendió, la decisión de que vivieran en ese sector estaba relacionada con preservar la convivencia con el resto de la familia, ya que Ignacio, por su condición, atravesaba crisis en las que podía reaccionar de manera agresiva.
Los testimonios indican que la única persona con la que el nene tenía un vínculo de total confianza era su padre. Esa situación habría sido clave para que, en dos oportunidades, la Justicia Federal le concediera a Sosa el arresto domiciliario para que pudiera cuidarlo.
El rol de la madre
La madre del niño, de 26 años, fue entrevistada por personal del Ministerio Público Fiscal. Su identidad se mantiene en reserva. Según relató, la pareja se había separado de común acuerdo y convinieron que Sosa se ocuparía del cuidado cotidiano de Ignacio mientras ella trabajaba para sostenerlos económicamente.
Además de pagar servicios y otros gastos, le entregaba alrededor de $100.000 semanales para la manutención del nene. La mujer, profundamente afectada, aseguró que jamás imaginó que Sosa pudiera tomar una decisión así: lo consideraba un padre comprometido y dedicado por completo a su hijo.
Qué pasará con la causa
Al fiscal Sale solo le resta esperar los resultados de algunos estudios complementarios para cerrar la investigación. Si se confirma que no hubo participación de terceros, el expediente será archivado, porque la muerte de Sosa extingue la acción penal.