Fin de mes, una condena: el pedido urgente que sacude al Congreso
¿Pensaban que las familias endeudadas no tenían salida? Un proyecto federal busca congelar embargos y condonar intereses. Los detalles que nadie contó.
Más de 40 organizaciones, lideradas por la Fundación La Alameda, lanzaron una campaña federal de recolección de firmas para que el Congreso trate con urgencia una Ley de Emergencia Nacional por Deudas Esenciales. El objetivo: frenar los embargos y condonar intereses para miles de hogares jujeños ahogados por la crisis.
La iniciativa, que ya se viraliza en plazas, barrios y redes sociales, apunta a proteger a quienes se endeudaron solo para comer, alquilar o comprar remedios. La propuesta incluye congelar ejecuciones judiciales, crear un registro nacional de hogares endeudados y lanzar un plan de reestructuración con quita de intereses.
¿Por qué surge esta ley?
La crisis económica y los aumentos implacables empujaron a miles de familias a una encrucijada: pedir fiado, usar al límite las tarjetas de crédito o sacar préstamos para poder poner comida en la mesa. Este drama social, que golpea cada barrio de Jujuy y del país, motivó la reacción de las organizaciones sociales.
El proyecto plantea un contraste que genera indignación: mientras el Estado salvó históricamente a bancos y grandes empresas absorbiendo sus pasivos, hoy son los trabajadores y jubilados quienes se endeudan hasta el cuello para subsistir.
Claves de la propuesta
La ley busca crear la figura jurídica de "deuda esencial", protegiendo directamente a quienes contrajeron compromisos financieros únicamente para cubrir alimentos, alquiler, medicamentos o servicios básicos como luz, agua y gas.
Entre los puntos centrales se destacan: el congelamiento temporario de embargos y ejecuciones judiciales durante la emergencia, y un plan de reestructuración adaptado a la capacidad real de pago de cada grupo familiar, con quita de intereses y condonación de capital.
La movilización ya toma fuerza en todo el país, buscando que la voz de la gente llegue al Parlamento y se ponga un freno a la usura.