Finalissima cancelada: La versión de Conmebol y AFA que desmiente a la UEFA
La UEFA anunció la cancelación, pero Conmebol y AFA tienen otra historia. ¿Qué sucedió realmente en las negociaciones secretas por la Finalissima y por qué cuatro días hicieron estallar todo?
La esperada revancha entre la Selección Argentina y España, la Finalissima, quedó oficialmente suspendida. Tras un comunicado de la UEFA que responsabilizaba a la parte sudamericana, la Conmebol y la AFA salieron al cruce con su propia versión de los hechos, revelando una negociación fallida por una cuestión clave de días. Según las entidades, siempre hubo voluntad de jugar, pero en una sede neutral, un principio que chocó con las propuestas europeas.
En un extenso comunicado conjunto, la Confederación Sudamericana de Fútbol y la Asociación del Fútbol Argentino aseguraron que “reiteraron en todo momento su voluntad de disputar la Finalissima en terreno neutral”. La respuesta llega después de que el organismo europeo emitiera un mensaje anunciando la cancelación del partido.
El conflicto tiene su origen en la sede. Inicialmente, ambas confederaciones habían pactado que el encuentro se disputara en Qatar, un país con experiencia en eventos de gran magnitud. Cuando esa opción se descartó, comenzó una compleja búsqueda de alternativas.
¿Por qué Madrid no era una opción?
La UEFA, según el relato sudamericano, insistió “largamente” para que el partido se jugara en Madrid, específicamente en el Estadio Santiago Bernabéu. Sin embargo, para Conmebol y AFA, esta propuesta tenía un defecto de origen: violaba el principio de neutralidad deportiva. “El planteamiento de realizar un único partido en Madrid faltaría al principio de equidad deportiva por no tratarse de una sede neutral”, explicaron.
A pesar de esta objeción fundamental, las entidades argentina y sudamericana manifestaron que aceptaron la alternativa de jugar en la capital española luego de la insistencia europea. No obstante, el acuerdo definitivo nunca se concretó.
El desacuerdo final que terminó con todo
La negociación dio un giro el sábado 14 de marzo. Ese día, la AFA recibió una nueva propuesta: jugar en una sede neutral, Italia, el 27 de marzo. Argentina aceptó la sede sin problemas, pero realizó un contraoferta sobre la fecha.
La Selección, a través de su federación, propuso trasladar el encuentro al 31 de marzo. Esta modificación de apenas cuatro días resultó ser el escollo insalvable. La UEFA comunicó que realizar el partido el 31 “no era posible”, argumentando “el poco tiempo disponible”.
Ante la imposibilidad de conciliar las agendas, la Finalissima quedó finalmente cancelada. “Lamentablemente, no fue posible alcanzar un acuerdo final para la realización del partido al no aceptarse la alternativa de fecha solicitada”, concluyó el comunicado.
Ambas instituciones expresaron su pesar por el resultado. “La CONMEBOL y la AFA lamentan profundamente que, a pesar de los esfuerzos realizados y de la voluntad manifestada para disputar este partido, en terreno neutral desde el primer momento, no haya sido posible”, señalaron.
En sus palabras finales, agradecieron a Catar por su “acostumbrada buena predisposición” y también a la UEFA y a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) por los esfuerzos realizados para intentar llevar a cabo “este trascendental partido”.