Firmaron un acuerdo clave con Estados Unidos: los detalles que no se conocían sobre la llegada de drones y aviones militares
Drones de última generación, aviones y un cronograma que sorprende. ¿Qué implica realmente este acuerdo militar para el control del mar argentino?
Argentina y Estados Unidos sellaron un acuerdo estratégico para incorporar tecnología militar de última generación con el objetivo de controlar el Mar Argentino y combatir la pesca ilegal. El convenio, formalizado durante la gestión de Donald Trump, prevé la llegada de drones, aeronaves y sistemas de inteligencia en los próximos años.
Las autoridades de ambos países establecieron la entrega progresiva de equipamiento en el marco de la Iniciativa de Conciencia Situacional de Dominio Marítimo, que cubrirá 1,6 millones de kilómetros cuadrados en la zona económica exclusiva argentina. Los primeros datos surgieron tras la firma del acuerdo en las últimas 24 horas.
Según el analista internacional Andrei Serbin Pont, recién ahora se conocen detalles exactos sobre los equipos que se sumarán a la flota nacional. “Tenemos acá los datos exactos sobre las aeronaves que se van a estar incorporando a través de este esfuerzo que tiene que ver con la Iniciativa de Conciencia Situacional de Dominio Marítimo, como lo impulsa Estados Unidos”, explicó.
¿Qué aeronaves llegarán primero?
En el corto plazo, Argentina recibirá dos aviones King Air B360 ER MPA, equipados con sensores y radares para patrullas marítimas. Estos aviones reforzarán la flota y ampliarán el control de la zona económica exclusiva. Sin embargo, la mayor novedad es la incorporación de los drones Shield AI V-Bat, sistemas de despegue y aterrizaje vertical que no requieren modificaciones en los buques donde operan.
“La confirmación de que se van a estar incorporando los Shield AI V-Bat, que son drones de despegue y aterrizaje vertical, que tienen una ventaja que es clave: no necesitan de modificación de los buques en los que van a ser emplazados”, explicó Serbin Pont en Infobae Al Mediodía.
Los drones ofrecen autonomía de doce horas, con capacidad para transportar hasta 18 kilos de carga útil, principalmente sistemas electroópticos, y un alcance de 140 kilómetros en línea de vista o hasta 1.200 kilómetros con enlace satelital.
¿Cuántos drones llegarán y cómo se desplegarán?
Los drones despegan de cubiertas reducidas, lo que favorece su despliegue en los patrulleros oceánicos adquiridos en los últimos años. Cada sistema incluye tres drones y un centro de control. “Van a llegar seis en total. Entonces, vos podés tener dos patrulleros oceánicos en cualquier momento que tienen tres de estos, y de esa manera mantenés veinticuatro horas al día monitoreo sobre un área en particular”, aclaró Serbin Pont.
El bajo costo operativo de los drones representa una ventaja significativa frente al uso de aviones Beechcraft o los grandes P-3. Argentina también espera la llegada de un simulador de vuelo, donado por Estados Unidos, para entrenar a las tripulaciones de los P-3 y reducir costos de combustible y mantenimiento.
Cronograma de entregas
De acuerdo al cronograma oficial, para finales del año se espera el arribo de uno de los aviones King Air, seguido por la entrega del segundo ejemplar al año siguiente. La entrega de los drones comenzará entre 2025 y 2029. Los simuladores para entrenamiento completarán el proceso en 2029.
Serbin Pont enfatizó que “a Estados Unidos le preocupa mucho, en términos generales, lo que es la pesca ilegal de China, porque lo usan como una herramienta para presionar a los países de la región para que tomen medidas para tratar de contener cualquier tipo de avance chino”.
En Argentina, la preocupación por la pesca ilegal no se limita a la flota china. El país también sufre la actividad de embarcaciones taiwanesas, españolas y coreanas. El equipamiento adquirido mejorará el monitoreo y la identificación de patrones sospechosos en aguas territoriales.
Intercambio de inteligencia y diplomacia
El acuerdo supone, además, un intercambio de información sensible entre Argentina y Estados Unidos. “Sí, se comparte inteligencia para este tipo de cosas. Obviamente que esto es relevante. Hay muchas veces preocupación sobre las características de la presencia china en nuestra zona, como en otras partes del mundo”, afirmó Serbin Pont.
La información compartida se vincula a patrones de comportamiento y equipamiento utilizado por buques extranjeros. “La información que estarías compartiendo es información que está mucho más vinculada a las acciones de ciertos actores estatales o paraestatales dentro del mar argentino”, explicó.
La doctrina Monroe permanece vigente en la estrategia estadounidense: “La renovación requiere de no solo establecer vínculos fuertes con los gobiernos en la región, sino tiene que ver con costos también”. En este sentido, el analista indicó que “si querés contener a las acciones de China en la región, te conviene que los países de la región se vean fortalecidos en ciertas capacidades”.
La continuidad o cambio en las relaciones bilaterales dependerá de futuros gobiernos y de la confianza construida en el intercambio de defensa e inteligencia. El historial reciente de vínculos fluctuantes entre Argentina y otras potencias refuerza la necesidad de cooperación clara y sostenida en materia de seguridad marítima.