Firmó actas de la Liga Tucumana y ahora jura que esa rúbrica no es suya
La denuncia del secretario Juan Roldán ante Personas Jurídicas pone en juego quién conduce la Liga Tucumana: hay una firma que él niega y otra que dice haber estampado bajo presión. Lo que se juega adentro del organismo, y que puede cambiar el futuro del fútbol tucumano, no es solo un trámite.
La crisis institucional en la Liga Tucumana de Fútbol escaló a un terreno que hasta ahora no había tocado: el de las firmas bajo sospecha. El secretario Juan de la Cruz Roldán denunció ante Personas Jurídicas que su rúbrica fue falsificada y que otra le fue arrancada bajo presión, en el marco del conflicto que desató la suspensión de la cúpula directiva dispuesta por la AFA.
La presentación, patrocinada por el abogado Dante Sarmiento, recayó en la Dirección Provincial de Inspección de Personas Jurídicas de Tucumán. Allí Roldán pidió que se rechace de plano cualquier planteo de corrimiento de autoridades o validación de actas que busque consagrar a Walter Fabián Sánchez al frente de la entidad.
Qué dice la denuncia sobre las firmas
En el escrito, presentado bajo juramento, el secretario negó de manera categórica que le pertenezca la firma que se le atribuye en el trámite iniciado el 7 de octubre ante el Consejo Federal de la AFA.
Distinto es el caso de las actas internas del 16 de octubre. Según su relato, esa rúbrica sí salió de su puño, pero en un contexto que calificó como de "asfixiante coacción moral" ejercida por autoridades de la liga, situación que —sostiene— vició por completo su voluntad.
A eso le sumó un planteo de nulidad absoluta: los directivos que confeccionaron esos documentos ya estaban suspendidos en sus funciones, por lo que, argumenta, no tenían competencia ni legitimidad para tomar ninguna decisión institucional.
El objetivo: frenar el desembarco de Zamoratte
De acuerdo con la denuncia, la maniobra consistía en armar documentación con fecha retroactiva para bloquear el ascenso del vicepresidente primero, Darío Zamoratte, a quien el órgano de la AFA había encargado la conducción transitoria de la liga.
El plan apuntaba a instalar en su lugar a Walter Sánchez, sin notificación previa ni respeto por las garantías que fija el estatuto.
Los antecedentes que originaron todo
La suspensión por tres meses que el Tribunal de Disciplina del Consejo Federal aplicó sobre el presidente Eduardo Monteros, el propio Roldán y el tesorero Ricardo Elías no fue arbitraria. Respondió a una serie de irregularidades administrativas graves.
Entre ellas, la omisión de los balances del ejercicio 2025, la ausencia de un Tribunal de Cuentas en regla y el cobro de seguros a través de cuentas bancarias personales del tesorero.
Con este nuevo capítulo de documentos bajo la lupa, en el ambiente del fútbol tucumano crece la expectativa de que Personas Jurídicas o la propia AFA terminen resolviendo una intervención directa en la liga.