Firmó de madrugada, se conoció el martes y a las horas tuvo que desandar todo
Política

Firmó de madrugada, se conoció el martes y a las horas tuvo que desandar todo

Un impuesto del 15% a los cedears se coló en un proyecto que llevaba la firma del Presidente. Cuando los inversores lo vieron, desde el propio oficialismo salieron a despegarse: “Quedó de un borrador viejo”.

El Gobierno nacional pidió retirar de la Cámara de Diputados un proyecto de ley que había enviado apenas tres días antes. Se trata de la iniciativa de Competitividad Financiera, impulsada por Federico Sturzenegger y firmada por Javier Milei junto a otros cuatro ministros, que encendió la polémica por un impuesto del 15% sobre las ganancias de la compraventa de cedears.

La marcha atrás fue tan repentina como la presentación. El texto entró a la Cámara baja el sábado por la noche, se conoció públicamente el martes y, antes de que ese día terminara, el Poder Ejecutivo ya había pedido retirar la iniciativa completa.

El pedido quedó formalizado el martes 3 de noviembre a las 22.50. Para ese momento, funcionarios y asesores del oficialismo ya habían salido a tomar distancia de la disposición impositiva, que atribuyeron a un “borrador viejo”. En el Gobierno admiten que todavía no saben si el proyecto volverá a presentarse en el corto plazo.

Una firma de madrugada y un punto de partida llamativo

La secuencia dejó a la vista una nueva descoordinación dentro de la administración libertaria. El proyecto llevaba las firmas de Milei y de los ministros Sturzenegger, Luis Caputo, Alejandra Monteoliva y Diego Santilli.

El Presidente lo avaló digitalmente el sábado 31 de octubre a la 1.42 de la madrugada, una circunstancia llamativa para una iniciativa que no requería un tratamiento de urgencia.

La fecha no era un dato menor: el propio proyecto establecía que el nuevo tratamiento impositivo sobre los cedears alcanzaría a los certificados adquiridos desde ese mismo 31 de octubre, inclusive. Es decir, Milei firmó de madrugada una reforma que fijaba como punto de partida para el gravamen el día que acababa de comenzar.

Ese mismo sábado, Ignacio Devitt firmó su remisión a Diputados. El vicejefe de Gabinete ya estaba de viaje hacia Estados Unidos, invitado por la Cámara de Comercio de ese país en la Argentina (AmCham) para presenciar las elecciones norteamericanas. El expediente ingresó a la Cámara baja el sábado por la noche, aunque su recepción formal quedó registrada el lunes 2 de noviembre.

Versiones cruzadas sobre lo que pasó en el medio

Sobre lo ocurrido después circulan versiones contrapuestas. Según una de ellas, desde el Poder Ejecutivo se pidió a la Secretaría Parlamentaria que mantuviera el proyecto bajo reserva. Otra sostiene que siguió el circuito administrativo habitual y que fue publicado el martes 3 en el trámite parlamentario correspondiente.

En cualquier caso, el resultado fue el mismo: el Gobierno había enviado al Congreso un proyecto que, apenas se hizo público, sus propios funcionarios salieron a desconocer.

Qué proponía el artículo que desató la controversia

El artículo en cuestión proponía cobrar un impuesto del 15% sobre las ganancias obtenidas por la venta de cedears. La medida buscaba que estas inversiones pagaran los mismos impuestos que si las acciones se compraran directamente en el exterior. El cambio se aplicaría únicamente a los cedears adquiridos a partir del 31 de octubre de 2026, y no afectaría las tenencias anteriores.

La propuesta provocó un rechazo inmediato en el mundo financiero y resultó particularmente incómoda para un gobierno cuyo presidente prometió reiteradamente que prefería cortarse un brazo antes que aumentar o crear impuestos.

“Dame un toque”: la reacción de los asesores en redes

Las críticas se multiplicaron en las redes sociales y obligaron a intervenir a los propios asesores del oficialismo. A las 18.37 del martes, Santiago Caputo respondió a un usuario que cuestionaba el gravamen y le reclamaba que ordenara la situación. “Dame un toque”, escribió.

Apenas seis minutos después, Felipe Núñez, asesor del ministro de Economía, anunció que la medida no prosperaría. “Alan querido, quedó de un borrador viejo. Se va a retirar!”, contestó a una publicación del usuario Alan Riedmaier.

Desde el Ministerio de Desregulación, que conduce Sturzenegger, también buscaron tomar distancia. “Todo lo regulatorio lo mira nuestro ministerio. Lo tributario, impositivo, etcétera, es del Ministerio de Economía”, señalaron a LA NACION. Es decir, desde su cartera responsabilizaron a Caputo.

La explicación contrastó con la presentación que el propio Sturzenegger había hecho a principios de octubre, durante la inauguración de la Semana Mundial del Inversor, organizada por la Comisión Nacional de Valores (CNV). Frente a empresarios y representantes del sistema financiero, el ministro había definido la iniciativa como el “broche de oro” de la transformación del mercado de capitales. En aquella oportunidad, sin embargo, no había anticipado la incorporación del nuevo gravamen.

Por qué retiraron todo y no solo el artículo

El apuro por retirar el proyecto también tuvo una razón política: el Gobierno temía que la oposición aprovechara la situación para avanzar con el impuesto que el propio oficialismo ya había decidido descartar. Por eso, en lugar de eliminar el artículo cuestionado, pidió retirar la iniciativa completa.

El peronismo, de hecho, no descarta gravar determinadas operaciones financieras. En septiembre, Máximo Kirchner presentó un proyecto para crear el Impuesto a las Transferencias Internacionales de Capital (ITIC), destinado a gravar la salida al exterior de divisas, valores negociables y activos virtuales. Aunque se trata de una iniciativa distinta, el antecedente alimentó la preocupación oficialista por las consecuencias de mantener abierto el expediente.

Un antecedente reciente con la misma lógica

No es la primera vez que una contradicción entre las decisiones del Poder Ejecutivo y sus legisladores complica al oficialismo en el Congreso. Hace poco más de un mes, mientras los diputados libertarios buscaban un acuerdo con sus aliados sobre una nueva legislación en materia de discapacidad, el Gobierno envió un proyecto de presupuesto que derogaba aspectos centrales de la normativa vigente. La contradicción desató una crisis interna y endureció las negociaciones.

El oficialismo terminó aceptando buena parte de las exigencias de sus aliados y avanzó con una ley que recuperó numerosos puntos de la emergencia en discapacidad, aunque sin esa denominación. El proyecto obtuvo incluso el respaldo del peronismo y fue girado al Senado. Esta vez, el Gobierno optó por dar marcha atrás antes de que la discusión se iniciara.

¿LEEN LO QUE FIRMAN?

El Gobierno mandó al Congreso un proyecto de 240 artículos, firmado por Milei, Caputo y Sturzenegger, que le cobraba 15% de Ganancias a las inversiones en CEDEARs. Saltó un inversor y esta fue la respuesta de un asesor de Caputo.

Si nadie se quejaba,… https://t.co/d5gtjExyVs

— Pablo Juliano (@PabloJulianoLP) November 3, 2026

Dame un toque.

— Santi C. (@slcaputo) November 3, 2026
Siguiente nota Espectáculo · Río Negro

El Pichi Tremn Tahuen suma una invitada que brilló en Cosquín: quién es

Seguí leyendo

Elegí tu provincia

Para ver tu edición local