Flavia Terigi reveló el protocolo secreto que aplican en las escuelas bonaerenses ante las amenazas
¿Sabés qué pasa realmente cuando un alumno amenaza a su escuela? La funcionaria contó los pasos que siguen y por qué no es solo un tema de seguridad.
La directora general de Cultura y Educación bonaerense, Flavia Terigi, rompió el silencio sobre la ola de amenazas en escuelas y detalló el procedimiento que se activa para contener el pánico sin exponer a los alumnos.
En las últimas semanas, pintadas, carteles y mensajes en redes sociales sembraron el temor en estudiantes y familias de distintos puntos del país. Frente a esto, Terigi pidió abordar las intimidaciones con protocolos claros, trabajo institucional y acompañamiento de las familias.
La funcionaria fue tajante: hay que evitar la viralización de esos mensajes, porque su difusión amplifica el miedo y puede incentivar la repetición de las conductas. “Una acción reparatoria en un adolescente es una medida efectiva”, sostuvo, defendiendo el abordaje educativo por sobre el punitivo.
¿Cómo actúa el sistema educativo bonaerense?
Según explicó Terigi, el protocolo incluye la comunicación inmediata a equipos directivos, la intervención de inspección escolar y la derivación a fiscalías cuando corresponde. Pero en una primera instancia, no se identifica directamente a los estudiantes.
La funcionaria remarcó la importancia del trabajo pedagógico dentro de las escuelas, con intervenciones sobre los grupos involucrados, y el acompañamiento de las familias. “Una acción reparatoria en un adolescente es una medida efectiva”, insistió, al diferenciar el rol de la escuela del de Seguridad o Justicia.
El impacto de los discursos de odio
Terigi también se refirió al clima social actual. Advirtió que los mensajes desvalorizadores o violentos “repercuten” en los jóvenes porque forman parte del entorno en el que crecen. “Hay un clima de cierta banalización del daño que producen las cosas que se dicen”, afirmó.
En ese sentido, planteó que los estudiantes están expuestos a ese escenario a través de redes sociales y que el desafío de la escuela es generar espacios de conversación y reflexión sobre estos contenidos. “Para muchos adultos es bastante sorprendente enterarse de lo que circula en las redes digitales, y en ese sentido la conversación es fundamental para el trabajo educativo”, concluyó.