Florencio Varela: El oscuro secreto del hogar donde explotaban a menores con trabajos forzados
Un hogar que era una trampa. Descubren cómo explotaban laboralmente a adolescentes, los privaban de comida y los aislaban del mundo. La justicia investiga el rol de funcionarias que habrían intentado tapar el escándalo.
Una investigación judicial destapó un régimen de terror y servidumbre en un hogar de tránsito. Al menos 13 adolescentes fueron rescatados tras ser sometidos a jornadas extenuantes de trabajo, golpes y privación de alimentos. La justicia ya detuvo a dos directoras del lugar y procesó a dos funcionarias públicas por encubrimiento.
La causa es llevada por la Fiscalía N° 8 de Berazategui, especializada en Cibercrimen Contra las Infancias, a cargo del fiscal Daniel Ichazo. Las pesquisas se centraron en el Hogar “Nido de Águila”, ubicado en Florencio Varela, donde se descubrieron condiciones de vida deplorables para los menores.
¿Qué hacían sufrir a los chicos?
Los adolescentes, todos menores de 18 años, eran obligados a realizar trabajos de fuerza impropios de su edad. Las tareas incluían labores de albañilería como hacer cemento, cargar maderas pesadas y cortar cañas con machetes. También debían limpiar los desperdicios de los 31 perros y dos caballos que había en el predio.

Las dos funcionarias procesadas son del Sistema de Protección y Promoción de los Derechos del Niño de La Matanza.
Esta explotación se extendía durante todo el día, muchas veces hasta pasada la medianoche. Los chicos trabajaban a la intemperie, incluso bajo la lluvia, sin la supervisión o ayuda de adultos y en condiciones de total inseguridad, según consta en el expediente judicial.
Castigos, hambre y aislamiento
El control sobre los menores era absoluto y cruel. La alimentación era utilizada como un instrumento de castigo. Si se resistían a las órdenes, eran echados fuera de la casa y obligados a comer al aire libre, soportando tanto el calor extremo como el frío invernal.

A los chicos los hacían hacer trabajos pesados y les restringían la comida.
Además, tenían terminantemente prohibido hablar con vecinos o cualquier persona ajena al hogar, lo que aseguraba el hermetismo del sistema de abusos. El lugar era dirigido por dos mujeres, quienes fueron detenidas en el operativo.
Funcionarias públicas implicadas
Uno de los hallazgos más graves de la investigación fue la implicancia de dos empleadas del Sistema de Protección y Promoción de los Derechos del Niño de La Matanza. Se sospecha que ayudaron a ocultar, alterar o hacer desaparecer pruebas cruciales antes de un allanamiento programado.

En el allanamiento detuvieron a dos mujeres y hay otras dos funcionarias públicas procesadas.
Ambas funcionarias fueron detenidas por el delito de encubrimiento. Una recuperó la libertad, mientras que la otra fue eximida de prisión, pero las dos están procesadas formalmente.
Cuando se concretó el allanamiento, en el lugar se encontraron cinco de los trece menores identificados. Todos fueron trasladados de inmediato a otros hogares de la zona bajo protección. Durante el procedimiento, se secuestraron teléfonos celulares, un disco rígido y documentación clave como legajos de los chicos.
El operativo fue realizado de manera conjunta por el equipo de Cibercrimen Contra las Infancias y Delitos Conexos a la Trata de Personas de Berazategui, la Policía de la Provincia de Buenos Aires y la Policía de la Ciudad. En los próximos días, se espera tomarles declaración a los menores rescatados en una Cámara Gesell para profundizar en la investigación.