Formosa duplica su producción de agua, pero la obra que lo hará posible tenía un problema de origen
Daniel Gusberti, gerente de Aguas de Formosa, contó cómo avanza una obra clave para que la capital no se quede sin agua: la Toma Norte debía duplicar su producción para 2035, pero el financiamiento nacional se cortó a mitad de camino. Qué hizo la empresa para no frenar.
La capital formoseña se prepara para un salto de escala en su abastecimiento de agua potable. La repotenciación de la Toma Norte, la infraestructura que capta el agua cruda que después se potabiliza, avanza con fondos propios de Aguas de Formosa después de que el financiamiento nacional se cortara y la obra quedara frenada.
El proyecto se llama formalmente "Fortalecimiento de la Captación de Agua Cruda de la Toma Norte – Ciudad de Formosa" y apunta a modernizar la instalación con cuatro equipos de bombeo, además de sus sistemas eléctricos, de comando y automatización.
Por qué la ciudad necesita más agua
El crecimiento urbano y el consumo sostenido explican la urgencia. Hoy la Planta Norte cubre cerca del 70% del área de cobertura de la ciudad; el 30% restante lo atiende la planta de la zona céntrica.
Los equipos de bombeo de la Toma Norte arrancaron en 2008 y sostienen una producción cercana a 2,8 millones de metros cúbicos mensuales. Las proyecciones técnicas, sin embargo, marcan que hacia 2035 hará falta llegar a 5,4 millones de metros cúbicos por mes: casi el doble.
"La inversión permite anticiparse al crecimiento de la demanda y fortalecer un servicio esencial para la ciudad", resumió el gerente general de Aguas de Formosa S.A., Daniel Gusberti.
Dos etapas y una bomba que falta
La repotenciación se ejecuta en dos tramos. El primero ya está terminado: se instalaron y pusieron en marcha dos bombas de 2.500 m³/h cada una, que empezaron a operar el 23 de abril de 2026 con un sistema completamente automatizado.
En la segunda etapa ya se montó la bomba N° 3 con su tablero de comando. Falta la N° 4 y está previsto sumar un equipo de reserva para sostener el funcionamiento ante eventuales fallas.
El proyecto había arrancado con financiamiento nacional, pero se paralizó tras el cambio de gestión en el Gobierno Nacional. Aguas de Formosa tomó entonces la posta con recursos propios para no detener la ejecución.
"Cada nuevo equipo aporta mayor capacidad y, al mismo tiempo, más seguridad operativa al sistema", dijo Gusberti sobre los avances.
Acueductos para que el agua llegue a los barrios
En paralelo se desarrolla la "Ampliación del Sistema de Distribución de Agua Potable Zona S.O. – Ciudad de Formosa", cuya continuidad también asumió la Provincia cuando se interrumpió el aporte nacional.
La obra prevé un nuevo acueducto maestro para reforzar el abastecimiento en el noroeste y el sur de la capital, sobre todo en sectores de fuerte crecimiento urbano. Incluye 5.500 metros de cañería de 700 milímetros de diámetro, otros 4.200 metros de 500 milímetros y un sistema de interconexión para mover más volumen de agua potable hacia distintos barrios.
Una planificación que mira a 2035
Captación, bombeo, suministro eléctrico y distribución forman parte de una misma planificación integral. Mientras a nivel nacional avanzan la privatización de AySA y la paralización de obras de infraestructura, Formosa sostiene estas inversiones con recursos provinciales para acompañar el crecimiento de la ciudad y la demanda de miles de familias.