Formosa: hablaron del tema que todos evitan y la frase que dejó la funcionaria
En Formosa abrieron un espacio para hablar de lo que casi nunca se habla. Una funcionaria dejó una frase que incomoda a más de uno: “Aquello de lo que no hablamos se vuelve mucho más difícil de cuidar”.
La Secretaría de Acción Social de la Municipalidad de Formosa abrió este miércoles un espacio de escucha para hablar de un tema que, durante mucho tiempo, quedó atrapado en el silencio. Fue en el polideportivo municipal del barrio Simón Bolívar, con la charla abierta “¿Qué sabemos sobre el suicidio?”, pensada para informarse, escuchar y hablar sin prejuicios.
El encuentro estuvo a cargo de Belén Gómez y Lara Fink, licenciadas en Psicología del Equipo Interdisciplinario de la Secretaría. Las profesionales propusieron un intercambio con quienes se acercaron, orientado a desarmar los mitos que rodean al tema y a compartir herramientas para escuchar, comprender y acompañar mejor a quien atraviesa un momento difícil.
La apertura la hizo la secretaria de Acción Social, Paula Cattáneo, que agradeció a los presentes por animarse a participar de “una conversación tan necesaria”.
“Aquello de lo que no hablamos”
“Sabemos que no es fácil hablar de suicidio. Durante mucho tiempo fue una palabra rodeada de silencio, miedo y prejuicios. Pero aquello de lo que no hablamos se vuelve mucho más difícil de cuidar”, reconoció la funcionaria.
Cattáneo aclaró que la propuesta no buscaba dar respuestas simples a un problema complejo, sino abrir un lugar de escucha, respeto y acompañamiento. Y dejó una definición fuerte sobre el modo de abordar el tema: “Hablar de suicidio de manera responsable no provoca ni incentiva estas conductas. Por el contrario, puede abrir una puerta para que alguien se anime a decir ‘no estoy bien’ y encuentre la ayuda que necesita”.
También se detuvo en los prejuicios que suelen caer sobre quien atraviesa una crisis. “No hay debilidad, egoísmo ni falta de voluntad. Hay una persona que está sufriendo. Y ese sufrimiento merece ser escuchado sin juzgar y atendido a tiempo”, remarcó.
Una tarea compartida
La secretaria sostuvo que no existe una única causa y que, por eso, la prevención es una tarea compartida entre la comunidad, los profesionales y el Estado, sin recaer en una sola persona, una familia o una institución.
“No hace falta tener la frase perfecta para ayudar. Muchas veces, lo primero que necesitamos hacer es acercarnos, preguntar cómo está esa persona, escucharla de verdad y buscar ayuda profesional”, señaló.
Y dejó en claro el sentido de la actividad: que los vecinos y vecinas sepan que pueden hablar, pedir ayuda y que no están solos.
“Ojalá esta charla nos deje una certeza: escuchar sin juzgar, acompañar con respeto y actuar a tiempo puede hacer una verdadera diferencia”, concluyó.