Formosa pide más baterías: Nación le dio un proyecto y a Chaco ocho
Formosa presentó proyectos para varios puntos de su territorio, pero en el reparto final solo le asignaron un proyecto de almacenamiento. La comparación con lo que recibió la provincia vecina encendió la alarma y el reclamo ya llegó a Nación.
El Defensor del Pueblo de Formosa, José Leonardo Gialluca, volvió a golpear la puerta de la Secretaría de Energía de la Nación. Esta vez, para reclamar que se amplíe la cantidad de baterías de almacenamiento energético que le corresponden a la provincia, en medio de los problemas de abastecimiento que se repiten durante las jornadas de calor extremo.
El planteo no es nuevo, pero sí urgente: las interrupciones y las oscilaciones de tensión golpean tanto a usuarios residenciales como comerciales, y desde la Defensoría advierten que el sistema actual no está en condiciones de responder a los picos de demanda.
El reparto que despertó el reclamo
La licitación Alma SADI fue el marco donde Nación adjudicó 20 proyectos de almacenamiento que suman 700,5 MW distribuidos en siete regiones del país. Formosa había presentado propuestas para distintos puntos de su territorio, pero solo obtuvo un proyecto: 12 MW.
La comparación que hace la Defensoría con la provincia vecina es contundente. Chaco recibió ocho proyectos por un total de 149,5 MW, según la información difundida en el marco de la licitación.
Con esos números sobre la mesa, Gialluca pidió formalmente a la Secretaría de Energía que se revise la distribución y se considere un mayor número de baterías para Formosa, teniendo en cuenta las características y necesidades de su sistema eléctrico.
Cortes, calor y agua potable
El Defensor del Pueblo describió un escenario que los formoseños conocen bien: durante las jornadas de temperaturas extremas se producen caídas de tensión y cortes de suministro que afectan a barrios de la ciudad y a localidades del interior.
El problema no termina en la luz. Según explicó Gialluca, las interrupciones prolongadas también pueden repercutir sobre el agua potable, un servicio esencial que depende de la energía para funcionar.
Desde la Defensoría atribuyen parte de estas dificultades a las limitaciones en generación y transporte de energía. Esa situación, sostienen, condiciona la capacidad de distribución de REFSA cuando la energía disponible no alcanza para cubrir los picos de demanda.
Qué harían las baterías
La propuesta apunta a instalar sistemas de almacenamiento de gran capacidad que acumulen electricidad en los momentos de menor consumo y la liberen cuando la red está más exigida.
Durante las olas de calor, el uso de equipos de refrigeración dispara el consumo eléctrico y exige al máximo la infraestructura disponible. Las baterías funcionarían como un respaldo adicional para amortiguar esa presión.
La licitación Alma SADI fue diseñada justamente para incorporar estos sistemas en nodos críticos del Sistema Argentino de Interconexión, con el objetivo de reducir la incidencia de los cortes asociados a la alta demanda.
El debate de fondo: inversiones y mercado eléctrico
El reclamo de la Defensoría se enmarca en un proceso más amplio de transformación del Mercado Eléctrico Mayorista. Desde noviembre de 2025, la Secretaría de Energía puso en marcha un esquema de normalización del MEM que modifica los mecanismos de contratación, generación y abastecimiento.
Para el organismo provincial, esos cambios deben venir acompañados de inversiones suficientes en generación, transporte y almacenamiento. De lo contrario, advierten, será difícil responder al crecimiento de la demanda y garantizar un servicio que consideran esencial.
“Los usuarios no pueden ser castigados”
En su presentación, la Defensoría cuestionó que las diferencias en la asignación de infraestructura terminen recayendo sobre los usuarios formoseños.
Sostuvo que los usuarios residenciales y comerciales no deberían verse perjudicados por diferencias políticas entre jurisdicciones, ya que se trata de habitantes que cumplen con sus obligaciones tributarias y pagan por los servicios que reciben.
El pedido ahora es concreto: que la Secretaría de Energía analice nuevamente las necesidades de Formosa y evalúe incorporar más sistemas de almacenamiento, sobre todo pensando en las jornadas de temperaturas extremas y en los picos de consumo que año tras año ponen a prueba a la red provincial.