Fran Yan rompió en llanto al hablar de su mamá y confesó lo que siente cuando escucha esta canción
Fran Yan se emocionó hasta las lágrimas al escuchar una canción que le trajo recuerdos imborrables. ¿Qué dijo sobre su mamá y la nueva versión del tema?
Un momento de profunda emoción se vivió durante la grabación de la serie Margarita, cuando Fran Yan, hijo de la recordada actriz Romina Yan, abrió su corazón y confesó lo que siente al escuchar una de las canciones más emblemáticas de su madre.
El joven actor, que interpreta a un misterioso hacker en la ficción producida por Cris Morena, reveló el fuerte impacto emocional que le generó escuchar nuevas versiones de temas clásicos ligados a la historia artística de su familia.
¿Cuál fue la canción que lo quebró?
El momento más sensible llegó cuando mencionó “Penitas”, uno de los temas más recordados de Romina Yan, ahora interpretado por Mora Bianchi, quien da vida a Margarita en la serie.
“Yo escucho esa canción en el auto todo el tiempo y hasta ahora la única voz que yo tenía en mi cabeza era la de mi mamá”, confesó Fran, visiblemente conmovido.
“Escucharla a ella cantar fue hermoso”
Luego reveló la profunda emoción que sintió al escuchar la nueva versión del tema. “Escucharla a ella cantar fue hermoso. Pero hermoso en serio porque primero yo la adoro a ella y es hermoso ver cómo eso une casi podrías decir el tiempo y el espacio”, expresó.
Además, el actor compartió una reflexión íntima sobre el recuerdo de su madre. “Hoy mi mamá no está en este plano. Yo personalmente creo que cuando se los menciona o se los homenajea o se habla o lo que sea, están presentes mirando”, sostuvo.
Para Fran, el homenaje musical dentro de la serie logró trascender lo artístico y convertirse en un momento profundamente personal y emocional.
El consejo de su abuelo que aún lo guía
Durante la entrevista también habló de la influencia de su abuelo, Gustavo Yankelevich, a quien definió como uno de sus grandes referentes. Según contó, todavía lleva consigo una frase que él le dijo mientras estudiaba en Inglaterra: “El que quiere celeste, que le cueste”, consejo que hoy aplica tanto en su carrera como en su vida personal.