Frigerio reparte 710 km de caminos entre ocho departamentos: quiénes se quedan con el mantenimiento
Frigerio repartió el mantenimiento de más de 700 km de caminos rurales entre municipios, comunas y consorcios de ocho departamentos. La plata llegará desde la provincia, pero hay un punto que define si el vecino deja de esperar: quién controla cada tramo.
El gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, firmó convenios con municipios, comunas y consorcios camineros para que sean ellos quienes se hagan cargo del mantenimiento de 710,48 kilómetros de caminos rurales repartidos en ocho departamentos de la provincia.
La firma se concretó con la presencia del titular de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), Exequiel Donda, junto a autoridades municipales, comunales y representantes de los consorcios. El esquema apunta a que cada jurisdicción tenga margen de maniobra inmediato sobre sus propios caminos.
Qué departamentos entran en el acuerdo
Los convenios alcanzan a Gualeguaychú, San Salvador, Feliciano, Gualeguay, Concordia, Diamante, Victoria e Islas del Ibicuy. La lógica es descentralizar: la provincia gira aportes mensuales y cada municipio, comuna o consorcio administra la conservación de los tramos que le tocan.
Entre los consorcios que asumen tareas aparecen Oryza Sativa, en San Salvador, con 121,60 kilómetros, y Cuchilla Redonda, en Gualeguaychú, con 49,18 kilómetros. A ellos se suman los municipios de General Galarza, con 91,50 kilómetros, y La Criolla, con 5,30 kilómetros.
Las comunas que se ponen al frente
Siete comunas quedaron a cargo de la conservación: La Providencia, Aldea Protestante, General Alvear y Rincón de Nogoyá, además de La Verbena, Colonia General Roca y Médanos. Los tramos van desde los 186,10 kilómetros de La Providencia hasta los 28 kilómetros de Médanos.
El argumento oficial: la plata directo al camino
Donda explicó la dimensión del desafío: «Hay 30.000 kilómetros de caminos en nuestra provincia». Frente a ese número, planteó la necesidad de «trabajar entre todos y contar con la ayuda de los vecinos, en el caso de los consorcios, o de los gobiernos locales, para ser más efectivos y estar con la mayor premura posible encima del camino cuando surjan los inconvenientes».
El funcionario insistió en el punto central del esquema: «El dinero va a ir más directamente al camino». Y agregó que «esta inmediatez que tiene un gobierno local o un consorcio con sus propios caminos hace que la inversión sea directa».
Qué dicen los intendentes y los vecinos
El intendente de General Galarza, Fabián Menescardi, valoró la herramienta para responder a los reclamos del sector rural. Según señaló, permite «dar respuesta y buscar soluciones en conjunto con la Zonal 10 de Vialidad en Gualeguay», y no solo en lo productivo: también en la accesibilidad social, educativa y de salud.
Rubén Chas, representante del consorcio Oryza Sativa, llevó la voz de quienes viven y trabajan en esos caminos: «Somos quienes ocupamos el camino que vamos a reparar». Contó que «hemos formado un buen equipo de vecinos y agricultores que trabajamos a la par todos juntos» y que la medida «va a ayudar a mejorar la situación».
Chas sumó un detalle del día a día: en ese camino hay «un tambo», y «Vialidad está realizando un mantenimiento muy bueno para que después nosotros podamos continuarlo». La idea de fondo es que el vecino no solo reclame, sino que también participe del cuidado.
Con los convenios firmados, la provincia apuesta a que cada jurisdicción sea responsable de sus rutas y a medir los resultados en el terreno. El objetivo declarado es que el barro y los caminos rotos no vuelvan a complicar la producción ni la vida cotidiana cuando lleguen las lluvias.