Frigorífico ilegal en Monte Nievas: sospechan que usaban sellos falsos para vender la carne
Lo que parecía un frigorífico más terminó siendo una operación clandestina con sellos que no cerraban. Qué encontraron adentro y por qué la carne podía ser un riesgo.
La Justicia investiga si un frigorífico clandestino que funcionaba en Monte Nievas utilizaba sellos adulterados para hacer pasar su producción como carne habilitada y comercializarla en carnicerías del norte pampeano. Los imputados, integrantes de una familia, serían formalizados en las próximas horas.
El caso salió a la luz después de que personal de Seguridad Rural interceptara en Speluzzi un camión frigorífico con carne y sin la documentación sanitaria del Senasa ni de la Dirección de Ganadería. Días después, una camioneta del mismo distribuidor fue detenida en la ruta provincial 102, entre Monte Nievas y Eduardo Castex, con la misma irregularidad. En total, se secuestraron alrededor de mil kilos de carne vacuna y porcina.
Eso derivó en un operativo en los galpones de Ferro Expreso Pampeano, donde funcionaba el matadero ilegal. "Se encontró lo que se pensó que se iba a encontrar y quizás más", admitió el fiscal adjunto Matías Juan.
Qué hallaron en el lugar
Cuando la policía irrumpió, había familiares del responsable y empleados trabajando. "El resultado fue contundente por el hallazgo de una gran cantidad de carne en una especie de frigorífico montado para administrar y trabajar la carne, incluso reses que yacían en una camioneta y una vaca entera de 300 kilos con el cuello cortado, un arma de fuego que seguramente se utiliza para matar los animales y un chiquero con chanchitos", detalló Juan.
El funcionario judicial aseguró que el frigorífico ilegal "venía funcionando desde hace tiempo" y que no contaba con habilitaciones del Senasa ni de la Dirección de Ganadería. La carne que producía abastecía a carnicerías de varias localidades del norte pampeano.
En el operativo se decomisaron y destruyeron más de 1.600 kilos de carne vacuna y porcina, además de embutidos. "No investigamos abigeato, sino las condiciones de la faena de los animales y cómo se suministraban a la sociedad, porque al no contar con controles estatales, existen posibilidades de que esa carne no esté en las mejores condiciones bacteriológicas y resulte peligrosa para los consumidores", explicó el fiscal.
La duda sobre los sellos y el cuaderno
Consultado sobre si se utilizaba un sello de un frigorífico bonaerense para comercializar la carne, Juan respondió: "Existen dudas sobre la autenticidad de los sellos y constituiría otro delito, donde tendremos que determinar si hay competencia provincial o federal, porque si son sellos con habilitación del Senasa, es un organismo nacional y la competencia es la Justicia Federal".
Además, confirmó que se halló un cuaderno con anotaciones de compradores y vendedores de hacienda y carne. "Hay anotaciones con comercios de General Pico y de varias localidades… había una organización que indica que no solamente era para consumo familiar. Hay una comercialización de carne en condiciones sanitarias deficientes", sostuvo.
El fiscal evitó pronunciarse sobre una posible usurpación de los galpones o sobre la responsabilidad de las autoridades municipales, al considerar que son temas que exceden su competencia. "Mi competencia es investigar si hay un delito contra la salud pública en la carne que manejaban", aclaró.