Frígorífico Pico convoca a asamblea clave: denuncias de vaciamiento y un edificio en abandono
En medio de denuncias por vaciamiento y un edificio en estado de abandono, el Frigorífico Pico convoca a una asamblea que definirá su futuro. ¿Qué pasará con los trabajadores y los acreedores?
El Frigorífico General Pico, controlado por la familia Lowenstein, enfrenta una nueva asamblea en medio de serias acusaciones de vaciamiento y presuntas irregularidades. La reunión, pautada para este jueves a las 11, llega en un momento crítico para la empresa, que paralizó sus actividades y entró en concurso preventivo de acreedores.
¿Qué se tratará en la asamblea?
Según consta en el Boletín Oficial de la provincia, el orden del día incluye la aprobación de balances de ejercicios anteriores, la renovación de autoridades por vencimiento de mandato y la fijación de honorarios del directorio. Son puntos que definen el futuro inmediato de la firma.
La convocatoria se produce después de que, a principios de junio, se anunciara la reactivación de la faena en las plantas de Trenel y General Pico, con el Frigorífico Gorina (de La Plata) asumiendo la conducción. Esa noticia, difundida por el Sindicato de la Carne que lidera Dardo Loza, había generado expectativas entre los trabajadores.
El trasfondo: acusaciones cruzadas
La planta permanecía inactiva desde principios de año, tras las últimas faenas de diciembre con un bajo número de cabezas. Luego vinieron las suspensiones del personal y el llamado a concurso de acreedores.
El grupo inversor LTF Argentina, que participó financieramente en el frigorífico, cuestionó duramente la gestión de los Lowenstein. En su momento, denunciaron que en la asamblea del 24 de abril (impugnada en la Justicia) se excluyó del voto a los accionistas mayoritarios que criticaban la conducción.
¿Qué encontraron en la planta?
Fuentes cercanas a un grupo de accionistas describen un panorama desolador: el edificio de la planta piquense mostraría signos de abandono, sin servicios de luz ni gas por deudas impagas. Además, denuncian que se habrían retirado varias máquinas, con boquetes en las paredes que darían cuenta de ese vaciamiento.
La situación también golpea a proveedores y empresas tercerizadas que trabajan con el frigorífico y que aún no habrían cobrado importantes sumas adeudadas.
En este contexto, la asamblea de este jueves se presenta como un punto de inflexión para definir el rumbo de una empresa que afecta a accionistas, trabajadores y a toda una cadena productiva de la región.