Fruticultores de los valles en alerta máxima: el frío que puede costarles la cosecha
¿Qué tienen en común las ciruelas, los duraznos y las peras de los valles esta semana? El dato que preocupa a los productores y que puede cambiar el futuro de la cosecha.
Los productores frutícolas de los Valles de Río Negro y Neuquén se preparan para uno de los fines de semana más delicados del año. Según el boletín de INTA Alto Valle y la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC), entre el sábado 12 y el domingo 13 de septiembre las temperaturas mínimas podrían llegar a los -7 °C durante las madrugadas, justo cuando los frutales atraviesan una etapa clave de su desarrollo.
El índice de peligrosidad fue calificado como alto para las variedades analizadas en las zonas relevadas: Guerrico, Centenario, Cipolletti, Roca, Villa Regina, Luis Beltrán y Río Colorado. El escenario es especialmente riesgoso porque buena parte de los cultivos está avanzando en su desarrollo fenológico.
Floración abierta y umbrales críticos
En el caso de los carozos, varias variedades de duraznos, ciruelas y nectarinas se encuentran en floración abierta, una etapa en la que las temperaturas críticas que pueden afectar la producción no necesitan bajar demasiado. Para las ciruelas, el informe establece valores críticos de entre -1 y -2 °C para un 10% de daño (LT10), según la variedad y condición, mientras que los umbrales de mayor daño son aún inferiores. Con temperaturas más bajas, el nivel de daño puede llegar al 50% (LT50).
Las peras y manzanas también requieren atención. Variedades de pera como William’s, Packham’s Triumph y Abate Fetel, según la zona, se encuentran entre yema bicoloreada y aparición del corimbo floral. En manzanas, variedades como Gala, Red Delicious y Granny Smith están en yema bicoloreada.
Prepararse antes de la madrugada
Ante este panorama, la prioridad para los establecimientos es seguir de manera permanente la evolución de los pronósticos y las temperaturas dentro de cada chacra, teniendo en cuenta que el riesgo puede variar según la ubicación y el estado fenológico de cada monte.
También resulta clave revisar con anticipación los sistemas de defensa disponibles, asegurando que equipos, bombas, reservorios, aspersores y demás elementos estén operativos antes del ingreso de la masa de aire frío.
La advertencia cobra mayor importancia porque el boletín anticipa el ingreso de aire polar desde el Atlántico, con períodos inestables, y señala que las condiciones posteriores podrían favorecer heladas fuertes durante el fin de semana. Luego se espera un ascenso gradual de las temperaturas, aunque con un nuevo ingreso de aire frío hacia el martes.
El índice elaborado por INTA y AIC combina información meteorológica, observaciones actualizadas del estado fenológico de los principales cultivos y variedades y las temperaturas críticas LT10 y LT50, que representan respectivamente niveles de daño del 10% y del 50%.
Cuatro claves para enfrentar la helada
1. Monitorear la temperatura. Realizar un seguimiento permanente de los pronósticos y, especialmente, de la temperatura dentro de cada establecimiento durante la madrugada.
2. Revisar los equipos de defensa. Antes del ingreso del frío, verificar el funcionamiento de bombas, reservorios, aspersores y demás elementos de los sistemas de protección disponibles.
3. Tener en cuenta el estado fenológico. El daño potencial no es igual en todos los cultivos ni variedades. INTA y AIC elaboran el índice considerando precisamente la etapa de desarrollo de cada frutal y sus temperaturas críticas.
4. No esperar a que llegue el frío. La preparación anticipada es fundamental. Con pronósticos de temperaturas tan bajas y un índice de peligrosidad alto, las decisiones deben tomarse antes de la madrugada crítica.
El informe prevé que después del fin de semana las temperaturas comiencen a recuperarse gradualmente, aunque anticipa un nuevo ingreso de aire frío hacia el martes.
En las imágenes y el PDF adjuntos se puede apreciar el estado fenológico y las temperaturas críticas que pueden afectar al monte frutal.

