Fue a una clínica por un dolor abdominal y lo que pasó después dejó helada a su familia
Un hombre murió tras ser atendido en la clínica Argentina Salud de González Catán, allanada por una red de centros médicos truchos con matrículas falsas. Su hijo denunció negligencia y agresiones.
Un hombre de González Catán murió tras ser atendido en la clínica Argentina Salud, allanada por una presunta red de centros médicos truchos que operaban con matrículas falsas y profesionales sin habilitación. El hijo de la víctima contó a TN los detalles del fatal desenlace.
Según relató el hijo, el 4 de enero su padre sintió un fuerte dolor abdominal después de jugar al pádel. Decidieron ir a la clínica, ubicada a pocas cuadras de su casa. Allí le hicieron estudios cardiológicos y le inyectaron ketorolac. “A los 15 o 20 minutos murió en la casa”, aseguró.
En el centro médico le realizaron un electrocardiograma, pero lo mandaron de regreso. Minutos más tarde sufrió un infarto fatal. La familia consultó los estudios con otros profesionales y les advirtieron sobre una anomalía en el electro. “Nos dijeron que había una curva que indicaba que lo tenían que haber internado de urgencia”, explicó el hijo.
Cuando intentaron averiguar quién había atendido a su padre, les respondieron que el médico “supuestamente no estaba”. El hombre decidió presentarse nuevamente en la clínica tras enterarse de la investigación judicial. “Ayer hice la denuncia, después de que me enteré que era una clínica trucha. Hoy vine a pedir respuestas y me agarraron a palos entre cinco”, denunció. Además, aseguró que desde el lugar le dijeron que continúan atendiendo pacientes porque “hoy sí hay médicos”.
¿Cómo funcionaba la clínica trucha en González Catán?
La investigación judicial reveló que la red funcionaba con al menos cuatro sedes en La Matanza: González Catán, Virrey del Pino y San Justo. Atendían las 24 horas, ofrecían distintas especialidades, tenían mutual propia, ambulancias y farmacias donde vendían medicamentos sin habilitación.
Durante los allanamientos secuestraron más de 50 sellos médicos presuntamente falsificados, ambulancias con patentes adulteradas y documentación apócrifa. Los investigadores sostienen que usaban matrículas reales de médicos obtenidas de internet para confeccionar recetas, certificados y estudios truchos. Sospechan que algunas personas atendían pacientes sin ningún título habilitante.
Por el caso ya hay seis detenidos acusados de asociación ilícita, ejercicio ilegal de la medicina, usurpación de títulos y venta ilegal de medicamentos. Hay 30 personas investigadas.
