Fue a ver a su hermana porque no respondía y la encontró sin vida en su casa de barrio Siete Jefes
Una mujer no respondía llamados ni mensajes. Su hermana fue hasta la casa de barrio Siete Jefes y la encontró sin vida: adentro había un reguero de sangre y una puerta abierta. Qué investigan.
Una mujer de 62 años, identificada como M. I. P., fue hallada sin vida en el interior de su vivienda de barrio Siete Jefes, en la zona de Laprida y Pedro Ferré. El macabro descubrimiento lo hizo su propia hermana, que se acercó al domicilio tras no obtener respuesta a sus llamados telefónicos ni a los mensajes de WhatsApp.
La escena que encontró la familiar fue estremecedora: había un reguero de sangre que llegaba hasta la habitación y la puerta que da al patio estaba abierta. Con esas pistas, los investigadores no descartan que se haya tratado de un crimen en ocasión de robo, aunque la causa de la muerte aún no está confirmada.
El llamado al 911 y los primeros peritajes
La mujer denunció el hallazgo a los operadores de la central de emergencias 911 y pidió la presencia policial inmediata en el lugar. Minutos después arribaron oficiales de la Comisaría 3° y de la Estación Policial Centro (EPC), que preservaron la escena para evitar cualquier contaminación y quedaron a la espera del médico policial.
Ese profesional será el encargado de determinar si se trató de una muerte natural o si, por el contrario, la puerta del patio vulnerada indica que hubo un robo seguido de muerte. La identidad de la víctima trasciende solo por sus iniciales, M. I. P., de 62 años.
En paralelo, los policías de Orden Público recorrieron el barrio para dialogar con vecinos que pudieran aportar datos sobre la última vez que vieron o tuvieron contacto con la mujer. También verificaron la existencia de cámaras de videovigilancia públicas y privadas en la zona, cuyas imágenes podrían ser clave si se confirma que se trató de una muerte violenta, para identificar a él o los responsables.
Qué dicen las autoridades
El suceso y la denuncia fueron informados a las Jefaturas de la Unidad Regional I La Capital y de la Policía de Investigaciones (PDI), que a su vez dieron intervención a la fiscalía de Violencia Familiar y Sexual. Esa dependencia ordenó que la Brigada de Femicidios se haga cargo de la investigación y de la búsqueda de testigos entre los vecinos.
La fiscalía también dispuso la constatación de las cámaras de videovigilancia públicas y privadas, la realización de peritajes criminalísticos a cargo del área Científica de la PDI y el posterior traslado del cuerpo a la morgue judicial para la necropsia.
Por ahora, ninguna hipótesis está confirmada y el caso permanece abierto a la espera de los resultados de los estudios forenses.