Fue al hospital por un dolor de muela, le pusieron un inyectable y no volvió a casa
Marcos Erise entró al Hospital de Dolavon por un dolor de muela y recibió un inyectable. Minutos después, ya de regreso, se sentó en una plaza a pedir agua. Lo que encontró su hermano al volver es lo que la familia no puede explicar.
Marcos Erise llegó al Hospital de Dolavon con una infección dental, recibió una inyección y murió minutos después, a metros de su casa. Su familia denuncia mala praxis y espera los resultados de la autopsia.
La hermana del hombre, Lorena Erise, confirmó que radicaron una denuncia en la comisaría local y reconstruyó las últimas horas de Marcos. Según su relato, el lunes alrededor de las 21 llegó al hospital acompañado y fue atendido por un médico que le diagnosticó una infección y le aplicó un inyectable.
La denuncia de la familia
Lorena sostuvo que la aplicación se hizo sin que antes le tomaran la presión ni le preguntaran por alergias o por la medicación que tomaba de forma permanente. Ese dato, remarcó, era conocido en el hospital. Ese día Marcos solo había tomado la dosis de la mañana.
La hermana agregó que no tenía antecedentes alérgicos y que el mismo fármaco ya le había sido aplicado en otra oportunidad.
El regreso y el hallazgo
De vuelta a su casa, a pocos metros de llegar, el hombre se sentó en una plaza y pidió agua. Su hermano fue a buscarla y, cuando volvió unos quince minutos después, lo encontró sin vida. La familia reclama una explicación sobre lo que ocurrió en ese lapso.
La respuesta del hospital y la autopsia
Cuando la familia pidió explicaciones, desde el hospital les respondieron que el fármaco no había sido la causa de la muerte y les plantearon la hipótesis de un paro respiratorio.
La autopsia se realizó el martes a cargo del equipo judicial y los resultados estarían listos entre cuatro días y una semana. La denuncia apunta, según indicó Lorena, a la atención que recibió Marcos.