Fueron a allanar una casa por hurto, pero lo que encontraron adentro los obligó a llamar a los explosivos
El allanamiento era por un conflicto familiar y hurto. Pero al revisar la casa de Villa Las Rosas, los policías se toparon con un detalle que los obligó a frenar todo y llamar a los especialistas en explosivos.
Un allanamiento por un caso de hurto y desobediencia judicial en Villa Las Rosas terminó destapando un arsenal de guerra oculto en pleno barrio. La Justicia investiga ahora cómo llegó ese material hasta ahí y quién lo guardaba.
El operativo fue ordenado por el Juzgado de Garantías a partir de una denuncia por un conflicto familiar de larga data. La idea era secuestrar bienes tecnológicos, instrumentos musicales y documentación, según informó Fiscales Penales. La causa la lleva el fiscal Facundo Ruiz de los Llanos.
Desde el arranque, el procedimiento se complicó. Una de las ocupantes de la vivienda obstaculizó el ingreso de los efectivos, amenazó a testigos y agredió físicamente al personal policial. La División Investigaciones Este tuvo que demorarla para poder continuar.
¿Qué había escondido en la casa?
Cuando los uniformados avanzaron con la inspección, encontraron los objetos que buscaban por la causa original. Pero también apareció otra cosa: material bélico de alta peligrosidad escondido en la propiedad.
Ante la dimensión del hallazgo, los investigadores pidieron la presencia inmediata de especialistas de la División Explosivos de Bomberos y del área de Criminalística para asegurar la zona y manipular los elementos con protocolo.
El recuento del arsenal dejó cifras que llamaron la atención de los propios pesquisas: cuatro granadas del modelo FMK2, otros tres artefactos explosivos de distintos tipos, un proyectil antiaéreo de 20 milímetros y varios detonadores utilizados para voladuras.
A eso se sumaron revólveres, pistolas de variados calibres, armas largas, cargadores y cientos de cartuchos sin percutar. Todo quedó incautado.
El arsenal que terminó en manos del Ejército
Por la magnitud del material bélico, el auxiliar fiscal Pablo Alavila se comunicó con la Fiscalía Federal para coordinar las actuaciones jurisdiccionales que corresponden.
Por directiva del fiscal Ruiz de los Llanos, las granadas y los explosivos fueron trasladados bajo estrictas medidas de seguridad hacia el polvorín del Ejército Argentino, donde quedarán resguardados.
Las autoridades dispusieron la identificación simple de los dos moradores de la vivienda por la presunta tenencia ilegítima de armas de fuego y explosivos de uso civil y de guerra. No hay detenidos por ese delito, según lo informado.
La causa por el hallazgo del armamento pasará a la Justicia Federal. La Fiscalía Penal 4, en tanto, seguirá con la investigación inicial por hurto y desobediencia judicial.