Todo indicaba que la jornada de rastrillaje iba a sumar kilómetros al operativo por Raúl Moyano, pero en la Quebrada del Portugués el terreno pasó factura: dos rescatistas quedaron lesionadas y el equipo debió cambiar de plan sobre la marcha.
Una nueva dotación de los Bomberos Voluntarios de Santa María, en Catamarca, cruzó a Tucumán para sumarse al rastrillaje por Raúl Alfredo Moyano, el docente jubilado del que no se tienen noticias en la zona del cerro Ñuñorco. En medio de una recorrida por la Quebrada del Portugués, dos integrantes del equipo de rescate sufrieron lesiones en las rodillas a causa de lo complicado del terreno.
El operativo se llevó adelante en conjunto con efectivos de Infantería de la Policía de Tucumán y con otros voluntarios. Los grupos avanzaron por sectores de acceso difícil, entre ellos las inmediaciones de las cascadas, donde el barro acumulado volvió muy complicados los desplazamientos.
El descenso que obligó a frenar el ritmo
Con dos rescatistas lesionadas, los responsables del operativo resolvieron bajar la intensidad de los rastrillajes y poner como prioridad un descenso seguro. Esa decisión permitió evacuar a las dos mujeres. Desde el cuartel santamariano, que difundió la información, no precisaron el grado de las lesiones ni si las afectadas necesitaron atención médica después.
La búsqueda de Moyano sigue en marcha con un despliegue importante de efectivos y especialistas. De acuerdo con lo que se informó sobre el operativo, uno de los puntos que se busca cubrir es el sector norte de la montaña, donde se ubican quebradas de muy difícil acceso.
Lluvia, nubes y una visibilidad de apenas metros
El director general de Fuerzas Especiales de Tucumán, Mariano Domínguez, explicó que el clima es uno de los obstáculos más duros que enfrentan los equipos. Las lluvias que no dan tregua y la nubosidad hacen que la visibilidad caiga a entre tres y cinco metros en algunas zonas.
Los rastrillajes combinan recorridos a pie y a caballo por quebradas, senderos y filos de montaña. También se avanza desde el monumento al Indio hacia el cerro y desde el sector del aluvión, con tramos de entre cuatro y cinco kilómetros cuesta arriba.
Por ahora, el cerro Ñuñorco sigue sin devolver rastros del docente jubilado y el operativo continúa con la misma incertidumbre sobre su paradero.