Fueron a buscar una computadora a una casa de Salta y se toparon con algo que los dejó helados
Una denuncia por una computadora retenida entre hermanos parecía un trámite. Lo que la Policía encontró adentro de esa casa de Villa Las Rosas obligó a llamar a los especialistas en explosivos.
Un allanamiento en una vivienda de Villa Las Rosas, en la ciudad de Salta, terminó con el secuestro de una cantidad de armamento que obligó a convocar a especialistas en explosivos. La causa había arrancado por un reclamo mucho menor: la supuesta retención indebida de una computadora y otros objetos, en el marco de una disputa entre hermanos.
El operativo fue ejecutado por la Dirección General de Investigaciones, con la dirección del fiscal penal 4, Santiago Ruiz de los Llanos, y en coordinación con la Justicia Federal.
Lo que apareció durante el registro
En un primer momento, los investigadores recuperaron los elementos denunciados por el damnificado: una computadora, una impresora, equipos musicales y otros objetos. Pero a medida que avanzaba la inspección, el panorama cambió por completo.
Según la información oficial, del inmueble se secuestraron seis pistolas, dos armas largas tipo rifle, once cargadores y alrededor de 500 cartuchos de distintos calibres. A eso se sumaron armas de aire comprimido, partes y accesorios de armamento, siete granadas de distintas características, un proyectil antiaéreo y detonadores utilizados para tareas de voladura.
Información complementaria del procedimiento señala que entre las armas también habría aparecido una ametralladora Uzi, cuya documentación y situación legal serán analizadas.
Explosivos, Ejército y pericias
Por la peligrosidad del material hallado, se pidió la intervención de la División Explosivos de la Dirección de Bomberos y del Departamento Criminalística. Los especialistas trabajaron bajo protocolos específicos para identificar, asegurar y retirar los elementos sin poner en riesgo a los vecinos ni al personal que participaba del allanamiento.
Las granadas habrían quedado bajo custodia del Ejército Argentino, mientras que las armas de fuego fueron trasladadas por la Policía de Salta para las pericias correspondientes. La investigación deberá establecer si los elementos estaban registrados, si podían permanecer legalmente en una casa particular y en qué condiciones eran guardados.
Quiénes estaban en la propiedad
Al momento del operativo se encontraban en la vivienda una mujer de 42 años y su hijo, de 22. De acuerdo con la información conocida, el joven habría intentado obstaculizar el procedimiento y fue imputado provisionalmente por resistencia a la autoridad.
La mujer habría explicado que las armas pertenecían a su padrastro fallecido, quien habría sido miembro retirado de Gendarmería Nacional y coleccionista. Esa versión será corroborada con el análisis de la documentación y los registros correspondientes.
Ambas personas quedaron a disposición de la Justicia, aunque esto no significa que hayan sido condenadas ni que la totalidad de los elementos secuestrados haya sido declarada ilegal.
A partir del hallazgo se abrió una nueva línea de investigación para establecer el origen del armamento y determinar eventuales responsabilidades penales.