Futbolista ruso confiesa un crimen macabro: la orden siniestra que recibió en medio del robo
Un futbolista ruso confesó un asesinato escalofriante en Moscú, pero su declaración esconde una orden siniestra. ¿Hasta qué punto fue manipulado para cometer el crimen frente a la hija de la víctima?
Un joven futbolista ruso admitió haber asesinado a una empresaria en Moscú, pero reveló un detalle escalofriante: no actuó solo. Danil Sekach, de 19 años, declaró a los investigadores que unos estafadores lo manipularon y le dieron la orden directa de matar, según el comunicado oficial del Comité de Instrucción de Rusia (CIR) difundido por Telegram.
El organismo abrió una causa penal en su contra por el delito de asesinato, tipificado en el artículo 105 del Código Penal ruso. De ser hallado culpable, el defensor se enfrenta a una condena que podría alcanzar los 15 años de prisión.
¿Qué pasó dentro del departamento?
Los hechos ocurrieron el pasado viernes. Sekach llegó al departamento de la víctima con el objetivo inicial de abrir una caja fuerte. Sin embargo, la situación dio un giro violento cuando la empresaria se negó a revelar el código de seguridad.
Fue en ese momento, según la investigación, que los delincuentes que lo estaban manipulando le transmitieron una nueva instrucción. “Por orden de los estafadores llegó al apartamento para abrir la caja fuerte. Seguidamente, le ordenaron matar a la dueña del piso”, detalló el CIR.
El ataque fue brutal. La mujer fue agredida con golpes de puño y puñaladas. Lo más conmovedor es que este crimen se cometió frente a su hija de 16 años, quien también había sido engañada por los mismos estafadores mediante una llamada telefónica en la que se hicieron pasar por agentes de policía.
El botín y la retención
Después del homicidio, Sekach siguió al pie de la letra las órdenes de sus manipuladores. El botín, que incluía aproximadamente 2.000 dólares, joyas y monedas de colección, fue arrojado por la ventana del departamento para que fuera recogido.
Pero el calvario para la adolescente no terminó ahí. El futbolista la mantuvo retenida en el lugar hasta el día siguiente, completando un episodio de una crueldad difícil de comprender.
La detención y la confesión
La búsqueda de Sekach culminó el sábado, cuando fue detenido en un hotel situado a unos 14 kilómetros de la escena del crimen. Frente a las autoridades, su actitud fue de total colaboración y aparente remordimiento.
“Lo admito todo y me arrepiento”, fueron las palabras con las que el joven de 19 años confirmó su participación en los hechos, según su declaración ante los investigadores.
La prometedora carrera futbolística truncada
Hasta antes de su detención, Danil Sekach era un futbolista con cierto recorrido. Integraba el equipo B del FC Ural Yekaterinburg y había tenido participaciones en selecciones juveniles de Rusia, lo que pintaba un futuro promisorio en el deporte.
Desde el club informaron a la agencia estatal RIA Nóvosti que el defensor había dejado la institución argumentando que viajaría a Moscú para continuar con sus estudios, una versión que ahora adquiere un tétrico significado.
Su formación como futbolista incluyó pasos por academias de prestigio como las del Lokomotiv Moscú, FC Rostov, Strogino Moscow y Saturn Ramenskoye, un historial que contrasta brutalmente con los cargos que ahora enfrenta.
El caso queda ahora en manos de la justicia rusa, mientras Sekach permanece detenido a la espera del desarrollo del proceso judicial que definirá su destino.