Ganó la plata en Paraná, pero a las tres semanas ya tiene otro desafío y lo paga de su bolsillo
Se colgó la plata en los Suramericanos y ya tiene la cabeza en el Mundial de Italia. Pero hay un detalle que ella misma confirmó y que muestra la otra cara del deporte: los gastos corren por su cuenta.
Lucía Clembosky se subió al podio en los Juegos Suramericanos con una medalla de plata en SUP sprint, una disciplina que domina a fuerza de constancia. La paranaense celebró el logro, pero no se detuvo: en apenas tres semanas viajará a Italia para competir en un Mundial, un sueño que deberá financiar con recursos propios.
“Significa un montón. Para mí representa más que nada el esfuerzo de todos los días que, como decimos los deportistas en general, es lo que no se ve”, contó Clembosky. Y agregó: “Para mí vale mucho el acompañamiento que recibo día a día para lograr esto, porque sola no se logra”.
La competencia tuvo un condimento especial: se disputó cerca de su casa. “Tiene un valor especial porque fue acá, en casa”, resumió. “Siempre los campeonatos importantes e internacionales son muy lejos y cuando salís está tu equipo, pero no hay familia ni amigos fuera de tu equipo que puedan estar ahí. Es la primera vez que pudo ser tan cerca”.
En la definición de los 200 metros se midió con Juliette Duhaime, quien se quedó con el oro. “Desde que largamos hasta que terminamos siento que no me acuerdo de nada. Es como un minuto de remar al palo, como un animal, y ya está”, describió.
De una clase casual a la élite del SUP
La historia de Clembosky con la tabla comenzó casi de casualidad. Mientras estudiaba en Rosario y volvía a Paraná en vacaciones, buscaba una actividad en el agua. Fue su madre quien le mencionó una escuela en la Playa Municipal. “Ni sabía que existía, pero al mismo tiempo siempre había sido mi sueño surfear. Acá en Paraná no tenés olas y no podés surfear. Quería hacer algo en el agua”, recordó. Su primera instructora fue nada menos que Juliette Duhaime, años después su rival en el podio suramericano.
Tras ver una competencia en Brasil y participar en una carrera en Campana, la pasión se consolidó: “Me encantó. No me quise bajar más de una tabla. Es un deporte que me apasiona tanto competitivamente como recreativamente”.
La convocatoria al seleccionado llegó a través de la Federación Argentina, respaldada por sus títulos nacionales. “Yo en este momento soy campeona argentina de sprint, de la disciplina que vimos ahí, que es 200 metros de velocidad, y campeona argentina de larga distancia”, explicó. Esta última prueba no se disputó en los Juegos por falta de países inscriptos.
Parte de su preparación la hizo durante tres meses en Australia, pero mantuvo el plan de entrenamiento a distancia: “Mi entrenadora me seguía pasando la rutina de todos los días: correr, gimnasio y remar. Yo lo hacía pensando en esta carrera”.
Arquitecta de profesión, Clembosky recordó que de chica soñaba con unos Juegos Olímpicos: “Yo de chica hacía vóley y atletismo. En atletismo me preparaba para algún día llegar a un Juego Olímpico o algo así. Soñaba con eso”. La universidad postergó ese objetivo hasta que el SUP la reconectó con la competencia.
El Mundial, con esfuerzo propio
El próximo desafío ya tiene fecha: dentro de tres semanas, viajará a Italia para el Mundial. “Ahora, en tres semanas, me estoy yendo a Italia con varios argentinos más porque hay un Mundial, así que voy a participar allá”, anticipó. Consultado sobre los costos, fue clara: “Sí, lo pago yo”.
La deportista pidió mayor respaldo para el desarrollo de la disciplina. “Las dos medallistas del Sudamericano ahora somos Juliet y yo, las dos de Paraná. Las dos salimos de la misma escuela, de la provincia de Entre Ríos, y estaría buenísimo que también haya algún apoyo para nuestro desarrollo y nuestra carrera deportiva, porque todavía está complicado ese tema”, sostuvo.
Y advirtió que la falta de recursos puede truncar carreras: “Hay mucha gente con talento que se queda en el camino por falta de recursos”. También marcó las diferencias en el plano internacional: “Los argentinos vamos a veces de sopetón. Nos pasa en los Mundiales que hemos llegado viendo quién nos presta una tabla porque no podemos llevar las nuestras, porque es caro. Los otros países tienen todo más solucionado”.
Con la plata suramericana en su palmarés, Clembosky seguirá entrenando para representar al país en Italia, mientras reclama el apoyo necesario para que el talento no se pierda en el camino.