Ganó los primeros 100K de Santa Cruz y reveló desde dónde sacó fuerzas
Cruzó la meta de los primeros 100K de Santa Cruz, pero el triunfo tuvo un costado que pocos conocían. Tres semanas antes de la carrera, su mamá había fallecido. Lo que sintió en la noche mientras corría...
La Villa Turística de El Chaltén fue el escenario donde el atletismo de montaña santacruceño hizo historia: se corrieron los primeros 100 kilómetros de Ultra Trail en la provincia. Detrás de la hazaña, dos nombres propios de Río Gallegos: José Manuel Cárcamo y Carina San Martín, que después de completar la prueba pasaron por el programa Tiempo Deportivo, en Tiempo FM 97.5, para contar lo que hubo detrás de semejante desafío.
Cárcamo se quedó con la victoria absoluta en la general de los 100K, corriendo casi en soledad desde la largada a las 23:00. Pero el triunfo tuvo un costado emocional que lo marcó: "Tres semanas antes de correr falleció mi mamá. En la noche, cuando miraba al cielo, sentía que me decía 'dale que vos podés'. Eso me dio una fuerza enorme", contó el atleta, visiblemente conmovido.
Manuel también se refirió al orgullo de ganar en su propia tierra: "Haber ganado los primeros 100K en Santa Cruz tiene otro gusto; sentía que el triunfo tenía que quedar en casa".
La travesía compartida de Carina San Martín
San Martín completó la distancia junto a su compañero de equipo Juanjo Cabezuelo, que encaraba sus primeros 100K, con un tiempo de 18 horas y 20 minutos. Con experiencia en pruebas de largo aliento —había corrido 200K en Villa La Angostura—, esta vez eligió acompañar a su coequiper: "Corrimos juntos toda la carrera, nos matamos de risa más allá de los dolores de cintura y rodillas por subir y bajar. Lo más duro fue el tramo final hacia el Mirador de Loma del Pie del Tumbado: eran 10 kilómetros con 1.000 metros de desnivel positivo cuando ya no te quedaban piernas, pero lo importante era llegar bien".
Un año de preparación en el viento y la nieve
Los dos pertenecen al equipo Corranin, que llevó 43 corredores en distintas distancias y se subió a varios podios. La preparación les demandó un año entero de planificación. Entrenar en Río Gallegos obliga a adaptar la técnica a la geografía local: usan la zona de Güer Aike para simular desnivel y suman jornadas de cuatro horas con clima riguroso. "En invierno salimos igual; usamos crampones o microespinas en las zapatillas para correr sobre la nieve o la escarcha. Eso es lo que te fortalece la cabeza", explicaron.
En plena carrera, la estrategia de nutrición e indumentaria fue clave para evitar la hipotermia y el desgaste extremo. Hubo cruces de ríos helados a las dos de la mañana, con el agua a la altura de la cintura, y las bolsas de recambio en los puestos de abastecimiento permitieron cambiar medias y calzado técnico. La recarga combinó bebidas isotónicas, geles y comida sólida preparada para la travesía, como bocaditos de arroz con pollo y sándwiches.
El próximo objetivo: 130K en Bariloche
Con este logro en el bolsillo, los referentes locales ya piensan en lo que viene. Manu apunta a la UTMB Bariloche, donde buscará completar 130 kilómetros con casi 7.000 metros de desnivel positivo. Ambos destacaron el acompañamiento de sus profesores locales, Guada e Iván, el respaldo constante de la comunidad runner y las ganas de transmitir a las nuevas generaciones que la montaña transforma la vida y enseña a valorar hasta el detalle más simple.