Ganó por 53 votos, pero todavía no lo dejan asumir: la movida con tres mesas que lo complica
Las actas le dan el triunfo a la lista de César Torres en Camioneros, pero la proclamación sigue trabada y hay tres mesas en la mira. Qué se define en los próximos días y por qué el resultado todavía puede cambiar de manos.
Una semana después de las elecciones en el Sindicato de Camioneros de Tucumán, las nuevas autoridades siguen sin ser proclamadas. Las actas del cierre de los comicios le dan el triunfo a la lista Celeste y Blanca, que encabeza César Torres, por apenas 53 votos de diferencia. El sector ganador denuncia que la demora y el intento de dejar afuera hasta tres mesas buscan desconocer el resultado y hacerle fraude a Torres.
De acuerdo con las actas del cierre, la Celeste y Blanca sumó 1.405 votos contra los 1.352 de la lista Verde, que lleva como referente a Luis Barrionuevo. La diferencia es de 53 sufragios. Aun así, el escrutinio definitivo y la proclamación de autoridades continúan pendientes.
La pelea por las mesas
La lista de Torres sostiene que excluir hasta tres mesas alteraría el resultado y permitiría darle la victoria a la Verde. Por eso reclama que se respete el recuento asentado en las actas y la decisión de los trabajadores que participaron de la elección, que respaldaron el regreso de Torres a la Secretaría General.
El planteo de la Celeste y Blanca es que no se excluyan mesas cuyos votos, según afirma, fueron contabilizados y asentados en las actas firmadas al cierre de los comicios. Piden un recuento transparente y con garantías para todas las listas.
La sombra sobre la Junta Electoral
La controversia también alcanza a la imparcialidad de la Junta Electoral, cuyos integrantes fueron elegidos por Barrionuevo. La Celeste y Blanca afirma que el presidente de ese organismo es sobrino directo del candidato de la lista Verde y asegura que presentó esa documentación ante la Justicia. Para el sector de Torres, ese vínculo compromete las garantías del proceso electoral.
Qué resolvió la Justicia
El 19 de octubre, la Justicia hizo lugar a una medida cautelar solicitada por César Gustavo Torres y Gustavo Marcelo Caro. En el expediente 2121/26, ordenó suspender el escrutinio definitivo, previsto para ese día, hasta que la Junta Electoral resolviera las impugnaciones de la Celeste y Blanca contra la Resolución 35/2026.
La resolución dispuso que, una vez resueltos esos planteos, la Junta debía notificar formalmente la fecha, la hora y el lugar del recuento definitivo y de la proclamación de autoridades. También ordenó designar un veedor judicial para supervisar las urnas y el escrutinio, mantener la custodia policial y preservar las imágenes de las cámaras de seguridad del sindicato.
La frase de Torres
Torres cuestionó que ahora se pretenda dejar afuera mesas que formaron parte del proceso electoral. “Ellos pusieron las reglas, ellos custodiaron y trasladaron las urnas, ellos firmaron las actas del conteo de cada una de ellas y ahora pretenden excluirlas para dar de ganador a quien nunca ganó una elección en su vida”, afirmó.
La proclamación sigue pendiente mientras la Junta Electoral debe resolver las impugnaciones. Torres exige que se reconozca el resultado que surge de las actas —1.405 votos para la Celeste y Blanca y 1.352 para la Verde— y denuncia que la exclusión de hasta tres mesas busca quitarle la victoria y alterar la voluntad expresada por los trabajadores.