Ganó un reality y viajó a probarse en Real Madrid: lo que pasó después lo cambió todo
Aimar Centeno ganó un reality que le prometía una prueba en Real Madrid. Lo que vivió en España y cómo terminó su historia años después es un golpe inesperado.
Aimar Centeno tenía todo para convertirse en futbolista profesional. Había pasado por las inferiores de Renato Cesarini, vivía en la pensión del club y en 2002, con apenas 17 años, se animó a un desafío que le cambiaría la vida: participar del reality Camino a la gloria, emitido por Canal 13 y conducido por Mario Pergolini.
El certamen buscaba talentos en todo el país y el premio era irresistible: una prueba de dos semanas en Real Madrid. El jurado, integrado por Roberto Perfumo, Javier Castrilli, Carlos Javier McAllister y Pepe Basualdo, seleccionó a Centeno entre 12 mil chicos. La fama llegó rápido.
Cuando aterrizó en España, decenas de periodistas lo esperaban como si fuera una estrella internacional. Pero el sueño duró poco: en la primera práctica sufrió un desgarro y, tras recuperarse y hacer un ensayo, recibió la frase menos esperada: "La prueba no fue superada".
De vuelta al pueblo
Lejos de quedarse en el exterior, Centeno regresó a su Agustín Roca natal. Intentó seguir ligado al fútbol: probó en River, en clubes del ascenso y en ligas regionales, incluso buscó una chance en Central. Después pasó por Chacarita y Sarmiento, hasta que llegó a Origone, equipo de la liga de Junín donde se consagró campeón. En el club de su pueblo siguió jugando con amigos hasta que hace diez años decidió retirarse.
La vida continuó y las obligaciones familiares lo llevaron a trabajar en un hotel y en otras actividades. Hoy se gana la vida como viajante. "Creo que el camino es otro. Era por el que iba antes de entrar al reality. Pero no sabía si hacía bien o mal al entrar. De todos modos, no voy a negar que fue una experiencia única", reconoció en 2014, aunque habla muy poco de aquella etapa.
Santiago Fernández, el otro finalista
El segundo en discordia fue Santiago Fernández (38 años), quien había llegado al reality convencido por sus compañeros de las inferiores de Excursionistas. Perder la final lo golpeó, pero encontró la forma de seguir vinculado al fútbol.
El empresario Gustavo Mascardi vio potencial en él, compró su pase y lo llevó a Ferro, donde sobresalió en la B Nacional. También hizo pruebas que no superó en Boca y en River. Después pasó por Olaria (Brasil), Chacarita, Juventud Unida de Gualeguaychú, Tiro Federal (Bahía Blanca), Unión Aconquija y Racing de Colón.
Hace ocho años, una fisura en la columna vertebral lo obligó a poner fin a su carrera. Desde entonces se dedica por completo a su trabajo como asesor de seguros en una entidad bancaria de Buenos Aires. "Fue un trampolín. Me ayudó a saltar muchas barreras que tiene el fútbol. Me hice un pequeño nombre", recordó en una entrevista.