Gendarmería desmantela un ingenioso ocultamiento de droga en plena ruta nacional
Un control en la Ruta 34 cerca de Caceres terminó con un descubrimiento inesperado. ¿Cómo lograron ocultar los traficantes más de 63 kilos de cocaína dentro de un automóvil? Los detalles del ingenioso método que casi les funciona.
Un control de rutina sobre la Ruta 34 terminó con un hallazgo que sorprendió incluso a los efectivos experimentados. Gendarmes del Escuadrón 59 interceptaron un automóvil y descubrieron una sofisticada maniobra para transportar más de 63 kilos de cocaína. Los dos ocupantes, que viajaban desde Salta con destino a Buenos Aires, fueron detenidos y la causa quedó a cargo del Juzgado Federal N°2 de la provincia.
El operativo se desarrolló durante la noche del sábado pasado. Los uniformados realizaban tareas de prevención en las cercanías de la localidad de Caceres, en el norte santiagueño, cuando decidieron detener la marcha de un vehículo particular.
El automóvil, con itinerario Salta – Buenos Aires, era ocupado por dos personas. Al proceder con el registro de los ocupantes y del rodado, la atención de los gendarmes se centró en un detalle que no cuadraba.
¿Dónde estaba escondida la droga?
Los funcionarios notaron ciertas anomalías en el sistema de aire acondicionado del coche. Al observar con más detenimiento a través de las rejillas de ventilación, distinguieron paquetes de forma rectangular, cuyo empaquetado era similar al utilizado comúnmente para el transporte de estupefacientes.
Este primer indicio fue suficiente para que los efectivos profundizaran la inspección. La búsqueda minuciosa que siguió reveló que el ocultamiento era mucho más extenso de lo inicialmente pensado.
No solo el aire acondicionado servía como escondite. Los gendarmes hallaron más “ladrillos” de droga camuflados en el interior de los zócalos y incluso en el piso del vehículo. La meticulosa instalación denotaba un intento claro de burlar los controles.
El veredicto de las pruebas forenses
Una vez incautados todos los paquetes, personal especializado de la Gendarmería en Criminalística y Estudios Forenses se hizo cargo. Los expertos sometieron la sustancia a las pruebas de campo conocidas como Narcotest.
El resultado fue contundente: la sustancia dio positivo para cocaína. El pesaje final arrojó una cantidad alarmante: 63 kilos con 155 gramos del estupefaciente listo para ser distribuido.
Ante la magnitud del secuestro, se dio inmediata intervención a la Justicia Federal. El Juzgado Federal N°2 de Santiago del Estero tomó conocimiento del caso y dictó las primeras medidas.
El magistrado dispuso el labrado de todas las actuaciones correspondientes, el decomiso definitivo de la gran cantidad de cocaína incautada y la detención de los dos ciudadanos encontrados a bordo del vehículo. La investigación continúa para determinar el origen y el destino final del cargamento.