General Lavalle: Tras un crimen brutal, el sospechoso apareció en los carnavales con un detalle escalofriante
Un hombre asesinó a su expareja en General Lavalle y luego se presentó en los carnavales. ¿Qué fue lo que todos vieron en él y qué encontró la policía al llegar a la casa de la víctima? Los escalofriantes detalles.
La tranquilidad de General Lavalle se quebró con un femicidio que estremece a la comunidad. Un hombre asesinó a su expareja y, en un acto que desafía toda lógica, se presentó en los corsos locales con la ropa manchada de sangre, ante la mirada atónita de los vecinos. La víctima, identificada como Eugenia Mandiburu, fue hallada sin vida en su casa.
El brutal episodio ocurrió en la vivienda ubicada en Cordine y Bartolomé Mitre, a pocas cuadras de donde se desarrollaban los festejos. Según la investigación, dentro de la propiedad, la mujer, quien era empleada municipal, fue atacada con un objeto punzante. Luego del ataque, el agresor ocultó el cuerpo detrás de un sillón y abandonó el lugar.
La escalofriante aparición en medio de la fiesta
El principal sospechoso es Javier Flores, expareja de Mandiburu. Después del crimen, en lugar de huir, se dirigió directamente a los carnavales. Allí, varios testigos lo vieron con la misma ropa manchada de sangre, marcas visibles en la nuca y un dedo cortado. Su actitud y su estado físico generaron inmediata alarma entre quienes lo conocían.
Preocupados, los allegados intentaron comunicarse con Eugenia, pero no obtuvieron respuesta. Esta inquietud los llevó a dar aviso a la policía, desencadenando el operativo que descubriría la tragedia.
El hallazgo y la detención
Al ingresar al domicilio, los efectivos policiales encontraron el cuerpo sin vida de la mujer. Acto seguido, procedieron a detener a Javier Flores, quien se encontraba en la zona. Durante la aprehensión, secuestraron las prendas que llevaba puestas el acusado, las cuales fueron incorporadas como prueba crucial para la causa.
La investigación, ahora en manos de la Justicia de la provincia de Buenos Aires, no solo busca esclarecer los detalles del homicidio, sino también determinar si el sospechoso actuó con algún tipo de complicidad. El caso conmociona por la frialdad del presunto victimario, quien tras cometer el hecho se mezcló con la multitud festiva.
El femicidio de Eugenia Mandiburu enciende nuevamente las alarmas sobre la violencia de género y deja al descubierto un modus operandi que ha dejado perplejos tanto a investigadores como a los habitantes de General Lavalle, quienes intentan comprender cómo la celebración del carnaval se transformó en el escenario de una huida macabra.