Geriátrico clandestino en barrio Nuevo Horizonte: la denuncia que apunta a asistentes sociales municipales
La causa por el geriátrico ilegal de Nuevo Horizonte destapa un entramado de estafas y despojos. Mientras la dueña sigue detenida, la querella apunta a un eslabón clave que habría facilitado la captación de las víctimas.
La investigación por el geriátrico clandestino de barrio Nuevo Horizonte sumó revelaciones que estremecen: la dueña del lugar, detenida con prisión preventiva, habría cobrado subsidios municipales y retenido pensiones de los residentes. El abogado querellante, Martín Risso Patrón, apuntó además contra presuntas trabajadoras sociales de la Municipalidad de Santa Fe que habrían derivado a adultos mayores vulnerables al lugar.
Risso Patrón representa a Eduardo, un jubilado que logró ser rescatado del hogar por su hija. Según la denuncia penal, Eduardo no solo padeció desnutrición y maltratos físicos, sino que fue despojado sistemáticamente de sus ingresos. La acusada gestionaba una tarjeta de débito a nombre de la víctima en el Banco Nación y cobraba sus haberes sin entregarle el dinero.
El letrado también advirtió que la responsable del centro gestionó y cobró en su totalidad un subsidio otorgado por la Municipalidad de Santa Fe destinado al adulto mayor, apropiándose de los fondos. "Cobraron su tarjeta por medio de una estafa y le sacaron un subsidio en la Municipalidad que lo cobró en su totalidad ella. Esta señora se ha quedado con casas de gente que es víctima y no la quieren reconocer como tal", manifestó Risso Patrón.
Un esquema de captación y despojo
La trama de irregularidades se enmarca en un patrón sistemático de captación de personas en extrema vulnerabilidad social, muchas de ellas sin red familiar directa ni capacidad de defensa. El abogado remarcó que las maniobras fraudulentas no se limitaban a retenciones de haberes mensuales, sino que constituían un engranaje delictivo que podría abarcar un volumen significativamente mayor de personas perjudicadas.
Además, enfatizó la urgencia de ampliar la investigación hacia las responsabilidades patrimoniales y dominiales, dado que existen sospechas de despojos inmobiliarios ilegales bajo el mismo esquema de coerción. El seguimiento de la ruta del dinero bancario y los registros administrativos resulta determinante para establecer si hubo falsificación de firma o suplantación de identidad para acceder a los beneficios sociales de las víctimas.
¿Cómo ingresaban los ancianos al hogar ilegal?
Uno de los puntos más graves expuestos por la querella apunta al mecanismo de ingreso de los ancianos al hogar ilegal. Risso Patrón señaló la presunta participación de asistentes sociales vinculadas a la Municipalidad de Santa Fe, quienes habrían actuado como nexo para captar a los adultos mayores.
Según la denuncia, cuando personas de la tercera edad recibían el alta en hospitales públicos y no contaban con familiares que las retiraran, supuestas trabajadoras sociales les ofrecían el traslado al establecimiento de Nuevo Horizonte bajo la promesa de brindarles asistencia y contención. Una vez alojados, los residentes quedaban incomunicados.
El letrado estimó que las víctimas podrían contarse por "cientos" a lo largo de los años y acusó a la administradora de haberse apropiado ilegítimamente de viviendas pertenecientes a los adultos mayores internados.
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