Ghione admitió que dos jubilados le pidieron ayuda porque no pueden pagar el alquiler
Dos jubilados se le acercaron antes de su congregación y le confesaron que no pueden pagar más el alquiler. El diputado y pastor evangélico contó qué les respondió y qué lugar ocupa hoy la iglesia ante la crisis.
El diputado provincial y pastor evangélico por el partido UNO, Walter Ghione, repasó su recorrido dentro del frente Unidos, desde los prejuicios en la Legislatura hasta el trabajo territorial en barrios golpeados por el narcotráfico. Lo hizo en diálogo con el stream El Ciudadano Política, donde también evaluó el plan económico de Javier Milei, tomó distancia de una posible integración de La Libertad Avanza a la coalición santafesina y habló del rol electoral de figuras religiosas como Dante Gebel o Leda Bergonzi.
Pero el tramo más crudo de la charla llegó cuando describió lo que ve todas las semanas en su escritorio. Contó que el último domingo, antes de comenzar su congregación, dos jubilados le confesaron que no podían pagar más el alquiler y no tenían dónde vivir.
"La gente no viene a buscar al diputado, viene a buscar al pastor y que lo ayude a transitar esa situación", sintetizó. Y agregó: "La gente se vuelca a estos espacios porque no encuentra una salida de parte del Estado".
El frente amplio y la pelea contra los prejuicios
Ghione describió su paso por la coalición oficialista como un desafío constante. "Me gusta trabajar en un frente tan amplio porque hemos tenido riquísimos debates internos", aseguró, y valoró el ida y vuelta hasta lograr consenso.
Recordó que su llegada a la Cámara de Diputados estuvo marcada por el prejuicio. Venía de una minoría religiosa y en la escuela primaria ya lo discriminaban por ser hijo de pastores. "Mis padres me decían: 'Hay que ponerle el pecho y salir adelante'", rememoró.
El ingreso al recinto, en 2018, coincidió con el primer debate por la ley de aborto. "Fue la primera vez en la historia de Argentina que la Iglesia Evangélica salía a las calles por un tema netamente político", señaló. Entró junto a Amalia Granata y, tras la pandemia, recién al año y medio empezó a construir relación con los demás legisladores.
Sus proyectos no avanzaban. Hasta que un episodio con Carlos Del Frade le cambió el tablero: le regaló una Biblia evangélica y, en una reunión parlamentaria, el legislador le preguntó delante de todos si se la había llevado. El resto empezó a pedir una. Así logró que Santa Fe sea una de las primeras provincias en declarar el 31 de octubre como Día de las Iglesias Evangélicas.
Ese mismo camino lo llevó a vincularse con Maximiliano Pullaro, a quien empezó a llevar a iglesias de la periferia. "Quedó muy impactado con el trabajo de las comunidades para ayudar a las familias vinculadas al narcodelito", contó. Para Ghione, todo fue derribar prejuicios hasta llegar a la Reforma Constitucional, una pelea que la provincia arrastraba desde 1870. "Es la primera provincia que ha consagrado la igualdad religiosa en nuestro país", destacó.
Fe y Estado: "Son dos órdenes distintos"
Consultado sobre su postura de separar la Iglesia del Estado, Ghione marcó una distinción. "Una cosa son las instituciones civiles que nos pertenecen a todos y otra cosa es la cuestión religiosa", dijo. Y aclaró que eso no implica desconocer lo que hace el otro, sino articular en conjunto.
"Hay encuestas que muestran que la fe ha aumentado muchísimo. La gente comienza a volver a creer, posiblemente no en instituciones religiosas", analizó. Para el diputado, el Estado no debe apoyar a una religión por sobre otra, pero sí acompañar las iniciativas de las comunidades de fe, sean de la religión que sean.
El panorama electoral y la interna de Unidos
De cara al año electoral, Ghione pidió consolidar Unidos. "Ha sido altamente exitoso en la provincia de Santa Fe como gestión de gobierno", sostuvo, y pidió ser amplios en la construcción para sostener las reformas hechas, profundizar seguridad y salud, y apuntar a cuatro años más de un gobierno "tal cual está planteado".
Sobre una posible incorporación de La Libertad Avanza a la alianza, fue cauto: "Eso lo decide la fuerza en sí. Hoy no los veo a ellos con la decisión o la determinación de integrar una fuerza como Unidos". Y agregó que, a nivel nacional, integrar un frente común le restaría a la marca propia de LLA.
Respecto de la idea de Galdeano de unir fuerzas en Rosario pero no en Santa Fe, respondió que son cuestiones atadas al momento y al humor social. "Habría que hacer un análisis mucho más profundo y un debate interno", planteó.
Dante Gebel, Leda Bergonzi y el desembarco de la fe en la política
Uno de los nombres que suena en su sector es el de Dante Gebel. Ghione lo conoce desde chico, cuando el comunicador estaba en el sector del pastor Jiménez. "Si él se decide a competir, estoy de acuerdo con que pueda venir a ser parte de un cambio completamente diferente", afirmó. Lo imaginó como "un agente de paz que venga a reconciliar y tratar de cerrar la grieta".
Gebel tiene previsto venir en diciembre para hacer lo que él llama un "superclásico de la juventud" en el estadio de Vélez. Para Ghione, que alguien de una comunidad de fe quiera participar en política "nos da fuerza".
Sobre Leda Bergonzi, más asociada al sector católico pero que se mostró con él, dijo que el caso es parecido al de Gebel, aunque más local. "Rompimos esos prejuicios de católico-evangélico", contó. Y se mostró expectante: "Ojalá que Leda, en algún momento, dé ese paso de participación, porque es una persona joven que tiene mucha fuerza".
El plan económico: "La gente votó esto"
Ghione analizó el impacto del plan de Milei en los barrios y las pymes. "Sabíamos que, de alguna manera, iba a desencadenar en todo lo que estamos viviendo. Y la gente votó esto", afirmó. Para él, no hubo estafa electoral: "Todo lo que está haciendo lo dijo previamente".
Sin embargo, reconoció el desgaste: "Las pymes están muy resentidas y muchos de quienes apostaron a este plan hoy están muy mal". También describió un cambio de época que excede a la Argentina, con guerras y nuevas tecnologías que obligan a reconvertirse.
Sobre el humor social, advirtió que es difícil de leer. "Tenés un presidente raro, que insulta, maltrata y la gente lo sigue bancando. ¿Cuál será ese costo? ¿Cómo será el final? No sabemos", cerró.
Pastor y diputado: "Me miran con cara fea en los dos lados"
Ghione contó que la convivencia entre sus dos roles fue tema de discusión en las grandes organizaciones evangélicas del país. Él pidió seguir oficiando como pastor y lo recomienda: "Tengo la posibilidad de llegar a la gente que me saca del microclima que tanto mal le hace a la política".
Dijo que cuando va a una iglesia y se presenta como pastor pero también como político, lo miran con recelo. Y cuando va a la política y dicen que es pastor, pasa lo mismo. Por eso separa aguas: si va a hacer política, invita a los pastores de la zona a escuchar y decidir; si va a dar un sermón, no habla de política.
Ese contacto directo es el que, según él, le permite entender la agenda real de la gente. "Tengo todas las semanas gente sentada en mi escritorio contándome sus problemas", relató. Y volvió al caso de los jubilados que no pueden pagar el alquiler: "Es la situación que está viviendo la gente. Como Estado, como diputado, hay miles de personas y familias que necesitan hoy un techo".