Gimnasia y Tiro dio vuelta un partido complicado y quedó a un paso del reducido
Atlanta manejaba el partido y el Albo no encontraba respuestas. Hasta que Azconzábal movió el banco y un delantero se puso la noche al hombro con dos goles que desataron el festejo bajo la lluvia.
Bajo la lluvia, el estadio fue testigo de una remontada que puede valer una temporada entera. Gimnasia y Tiro venció 3 a 1 a Atlanta y escaló al quinto puesto de la tabla, con la clasificación al reducido ya asegurada cuando todavía quedan dos fechas por jugar.
El marcador final esconde lo que sufrió el Albo en el arranque. Atlanta, uno de los animadores de la zona alta, dominó los primeros minutos y generó dos chances claras que se estrellaron contra la seguridad de Federico Cosentino, firme bajo los tres palos.
El gol que cambió el clima
Cuando el Bohemio mejor manejaba la pelota, apareció la velocidad de Fabricio Rojas. El delantero se escapó por la banda, se acomodó y sacó un derechazo desde afuera del área que picó en el campo mojado y se le metió al arquero. Ese 1 a 0 llegó casi de la nada y le dio aire al conjunto salteño.
La respuesta de Atlanta no tardó. Sosa ganó la espalda de Oviedo por la izquierda y habilitó a Braian Rivero, que definió de frente al arco para el empate. El primer tiempo se cerró con la visita mejor parada y el Albo buscando acomodarse.
Azconzábal movió el banco y Capano respondió
En el complemento, Atlanta salió decidido a quedarse con los tres puntos y el local no encontraba el camino. Fue ahí cuando el Vasco Azconzábal apostó por los suplentes: ingresaron Tallura, Aguirre, Capano y Gordillo, entre otros cambios, y el partido cambió de dueño.
Gimnasia ganó movilidad y empezó a lastimar por los costados. En ese contexto, Juan Capano se puso la noche al hombro y marcó los dos goles que definieron la historia. El primero llegó tras un rebote dentro del área; el segundo, cuando el partido ya se moría, con una corrida por la izquierda, una entrada al área y una definición precisa que desató el festejo bajo la lluvia.
Con la eficacia de sus delanteros y una reacción de alto voltaje en el segundo tiempo, el Albo sumó tres puntos fundamentales para sus aspiraciones. Quedó quinto y ya tiene el boleto al reducido, a la espera de lo que pase en las dos jornadas que restan.