Gobernador analiza crisis en el transporte público mientras empresarios advierten sobre recortes inminentes
Mientras el gobernador asegura que no permitirá que falte el transporte público, los empresarios advierten sobre recortes inminentes. ¿Qué medidas se tomarán para evitar que la crisis se profundice?
El gobernador Osvaldo Jaldo se reunió este viernes para abordar la grave situación que atraviesa el sistema de transporte público de pasajeros, calificándolo como un servicio esencial que requiere manejo responsable. Mientras tanto, desde la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (AETAT) alertaron sobre una posible reducción de servicios y suspensiones de trabajadores si no hay respuestas urgentes.
Jaldo reconoció que el problema no es exclusivo de la provincia. “Ya vemos que a nivel nacional se redujeron servicios. Hay un problema grave en el transporte público de pasajeros a nivel nacional. Y a nivel provincial eso también está repercutiendo”, indicó el mandatario durante el análisis de la situación.
El gobernador fue enfático al asegurar que “no vamos a permitir que Tucumán se quede sin servicio público de pasajeros. Hay que hacer el mayor de los esfuerzos para que Tucumán tenga en tiempo y forma el transporte público que los tucumanos necesitan”.
¿Qué advierten los empresarios del transporte?
Jorge Berreta, vicepresidente de AETAT, confirmó que la situación del sector “es de una magnitud muy complicada” y dejó abierta la posibilidad de recortes en el servicio. Según el dirigente empresarial, la reunión mantenida este jueves con el municipio fue “infructuosa” y sin soluciones concretas.
“Todos los planteos fueron negativos”, sostuvo Berreta, señalando que desde el Ejecutivo municipal solo se habló de una posible reformulación del sistema, sin medidas inmediatas para abordar la crisis actual.
¿Cuál es el principal factor de la crisis?
Berreta explicó que uno de los principales factores que afectan al transporte público es el fuerte aumento del combustible. “Desde febrero el gasoil subió entre un 53% y un 60%. Hoy pagamos unos 800 pesos más por litro, lo que representa cerca de 2.000 millones de pesos mensuales para la actividad”, detalló el vicepresidente de AETAT.
Esta situación ha llevado al sistema a lo que Berreta describió como “una situación límite”, donde la falta de respuestas concretas podría derivar en suspensiones de trabajadores y reducción significativa de los servicios de transporte público en San Miguel de Tucumán.
El análisis del gobernador Jaldo se produce en un contexto donde tanto autoridades provinciales como empresarios del transporte reconocen la gravedad de la situación, pero difieren en los tiempos y formas de abordar la crisis que afecta directamente a los usuarios del servicio público.