Gobernadores rebeldes preparan un bloque propio para condicionar al oficialismo en el Congreso
Salta y Misiones arman un bloque propio que podría definir el quórum en el Congreso. ¿Qué negociaciones están en curso y quiénes se sumarían?
Salta y Misiones dieron el primer paso hacia una nueva bancada que promete sacudir el equilibrio de poder en el Congreso. Los gobernadores Gustavo Sáenz y Hugo Passalacqua presentarán el próximo miércoles un bloque de diputados que buscará alejarse del acompañamiento automático al Ejecutivo y negociar cada proyecto a cambio de beneficios para sus provincias. La movida, que ya contempla sumar a otros distritos peronistas, podría convertir a este grupo en la llave del quórum en la Cámara baja.
¿Qué planean Sáenz y Passalacqua?
Según pudo saber El Destape, la nueva bancada reemplazará a Innovación Federal y estará integrada por siete diputados: cuatro misioneros (Oscar Herrera Ahuad, Alberto Arrúa, Yamila Ruiz y Daniel Vancsik) y tres salteños (Bernardo Biella, Pablo Outes y Yolanda Vega). La presidencia recaería en Herrera Ahuad, exgobernador de Misiones, quien además apuntaría a disputar la intendencia de Posadas con el respaldo de Passalacqua.
El anuncio formal se realizará el próximo miércoles, antes de la sesión en Diputados. A partir de ese momento, los siete legisladores actuarán con mayor distancia de la Casa Rosada. En una primera etapa, quedarán afuera otros dos integrantes de Innovación Federal, Claudio Álvarez y Gerardo González, aunque no se descarta incorporarlos más adelante.
El malestar de Sáenz con la economía
Gustavo Sáenz ya había dado señales de su nuevo posicionamiento el día previo, al ingresar al Hotel Alvear para el Consejo de las Américas. "Está muy difícil la situación de la gente, la está pasando mal", sostuvo el mandatario salteño, quien mostró su preocupación por la caída del consumo y la microeconomía. "Si no se reactivan los motores de la microeconomía, que son el consumo, las inversiones y las exportaciones, lamentablemente no va a haber solución", añadió.
En paralelo, su vicegobernador, Antonio Marocco, participó en La Plata de un encuentro donde Axel Kicillof fue el orador principal. "Como dice Axel, hay que organizarnos", comentó Marocco, en otra señal del acercamiento al peronismo federal.
Passalacqua, entre la ruptura y el peronismo federal
El caso de Hugo Passalacqua es distinto. Antes de virar su postura frente al gobierno de Javier Milei, el gobernador misionero rompió con Carlos Rovira, histórico jefe del Frente por la Concordia. Tras la ruptura, Passalacqua se habría quedado con el control de todos los legisladores nacionales, aunque habrá que esperar sus próximos movimientos para confirmarlo.
En señal de su nueva independencia, el miércoles recibió a referentes del peronismo federal como Juan Manuel Olmos y Victoria Tolosa Paz, con quienes analizó la agenda legislativa. "Compartimos la convicción de que la Argentina necesita una nueva etapa profundamente federal", sostuvo Tolosa Paz.
La estrategia para ser árbitros del quórum
El primer objetivo del nuevo bloque es conformar un interbloque con los tres diputados tucumanos de Independencia, que responden a Osvaldo Jaldo, y los tres catamarqueños de Elijo Catamarca, alineados con Raúl Jalil. De concretarse, la bancada sumaría 13 miembros, o incluso 15 si más adelante se incorporan Álvarez y González, y se quedaría con la llave del quórum en una Cámara baja cada vez más disputada.
Jaldo y Jalil fueron hasta ahora los gobernadores peronistas más cercanos a Milei, pero también evaluarían tomar distancia. En especial Jaldo, que buscará su reelección y enfrenta una fuerte oposición libertaria en Tucumán.
El acuerdo podría replicarse en el Senado. Passalacqua conservaría la conducción política de los dos representantes misioneros, mientras que Sáenz tiene como referentes a Flavia Royón y Carolina Moisés, repartidas en distintas bancadas. Jalil cuenta con un senador y Jaldo con dos, por lo que también podrían armar un interbloque en la Cámara alta.
Por ahora son cuentas en el aire, pero lo cierto es que el oficialismo deberá revisar los números que manejaba sobre sus aliados en el Congreso.