Gobierno de Mendoza oficializa el nuevo protocolo policial para crisis extremas: las reglas que cambiarán todo
¿Sabés cómo actuará la Policía de Mendoza ante un tirador activo o una toma de rehenes? El nuevo protocolo que acaba de aprobarse define reglas precisas y etapas clave que cambiarán la respuesta en crisis extremas.
El Gobierno de Mendoza aprobó un nuevo procedimiento policial para intervenir en situaciones de alta complejidad, como ataques con tiradores activos, toma de rehenes o crisis con riesgo extremo. La medida busca unificar criterios operativos en toda la fuerza.
La Resolución 170 del Ministerio de Seguridad y Justicia, fechada el 19 de enero y publicada este 27 de abril de 2026, establece el denominado Procedimiento Integral de Actuación en Crisis con Intervención de las Fuerzas de Operaciones Especiales (PIAC-FOE). Se trata de una guía que fija reglas claras sobre cómo deben actuar los efectivos en escenarios donde la rapidez y la coordinación son determinantes.
¿Cómo se organiza la intervención?
El esquema organiza la intervención en distintas etapas: identificación de la situación, aislamiento del área, contención del conflicto, negociación cuando es posible, resolución del episodio y una fase posterior de análisis. Este modelo busca ordenar decisiones en contextos cambiantes y difíciles de prever.
El anexo técnico del protocolo, un documento de más de 40 páginas, profundiza en cada fase y define el funcionamiento operativo. En las primeras páginas se establece que el objetivo central es proteger la vida humana, garantizar el respeto de los derechos y asegurar intervenciones profesionales y coordinadas.
Perímetros y modelo LACER
Uno de los ejes del nuevo sistema es la delimitación del espacio de crisis. El protocolo dispone la creación de tres perímetros: una zona crítica donde ocurre el hecho, un área de control inmediato y un tercer anillo de seguridad más amplio. Cada sector tendrá funciones específicas y acceso restringido según el rol de los equipos intervinientes.
Además, se define el modelo de actuación denominado LACER (Localizar, Aislar, Contener, Evaluar y Resolver), que establece la lógica de respuesta frente a emergencias. En ese marco, se prioriza siempre la negociación antes del uso de la fuerza, aunque se deja abierta la posibilidad de escalar la intervención si la situación lo requiere.
Niveles de complejidad y Comité de Crisis
El documento también contempla distintos niveles de complejidad de las crisis. Estas pueden ir desde eventos eventuales con pocos involucrados hasta escenarios de alta complejidad, con múltiples agresores, armamento pesado o estructuras organizadas. Cada nivel implica una respuesta distinta en términos de recursos, jerarquías y toma de decisiones.
Otro punto clave es la creación del Comité de Crisis, un órgano que centralizará la conducción estratégica en estos casos. Estará integrado por autoridades policiales y equipos especializados, y será el encargado de coordinar todas las acciones durante el operativo.
El texto oficial subraya que toda intervención deberá regirse por principios como la proporcionalidad, la necesidad y la progresividad, buscando evitar excesos y garantizando respaldo legal a cada decisión tomada en el terreno.
Capacitación internacional
La elaboración del protocolo contó con la participación de autoridades de la Policía de Mendoza y de las Fuerzas de Operaciones Especiales. También se destaca el aporte del comisario Javier Ortiz Peñaloza, quien sumó experiencia adquirida en una capacitación en Israel durante 2025, en el marco de un convenio internacional.
Con esta resolución, el Ministerio de Seguridad busca estandarizar la respuesta ante situaciones críticas y reducir la improvisación en escenarios donde cada segundo puede ser determinante.