El Tomba se metió en la final con un final de infarto y su DT no escondió la emoción. Pero lejos de conformarse, De Muner bajó un mensaje que deja claro que la historia todavía no está terminada.
La clasificación de Godoy Cruz a la final de la Primera Nacional se dio sobre el final y con suspenso, y el entrenador Pablo De Muner no ocultó su emoción en la conferencia de prensa posterior. El DT reconoció que el desenlace "era difícil de imaginar" y eligió las palabras justas para describir el momento del equipo.
El Tomba superó a Almirante Brown con un gol en tiempo de descuento y, al mismo tiempo, necesitaba que se diera el resultado de Ferro para asegurar su lugar en la definición. Así, tras remontar casi todo el campeonato, el equipo mendocino llegó a la cima de la tabla en la última fecha y se metió en la gran final por el ascenso a la Liga Profesional.
Los momentos que marcaron el camino
De Muner repasó los puntos de inflexión que sostuvieron al plantel en la pelea. En ese sentido, destacó "la derrota de Ciudad Bolívar, porque para mí el equipo ese partido lo jugó muy bien, y el triunfo en cancha de Ferro".
El entrenador recordó lo que les transmitió a sus jugadores después de ese encuentro en cancha de Ferro: les dijo que "le habían ganado las dos veces al mejor plantel del Nacional, el equipo que más puntos tenía". Y puso el acento en las virtudes del grupo: "la humildad, creo que tuvimos mucha humildad, mucha mentalidad, de seguir, de no estancarnos".
Festejo contenido y la mente puesta en la final
A pesar de la alegría por el pase, el DT dejó claro que el objetivo mayor todavía está pendiente. "Lo logramos entre todos. Un pasito más, nos queda un paso más, obviamente que esto se festeja, es imposible no festejarlo después del sprint que hicimos, pero todavía no hemos logrado absolutamente nada. Esa es la realidad, el fútbol es muy cambiante. Vamos a enfrentar a un gran rival y hay que meter la mente ahí", afirmó.
Consultado por sus sensaciones, De Muner describió un estado de ánimo colectivo: "mucha felicidad, todos sentimos lo mismo. También mucho orgullo. Era difícil terminar de esta manera. Pero internamente siempre creímos, el equipo siempre se preparó, adoptó una cultura del trabajo, unos cimientos como grupo de valores humanos muy buenos y no es casualidad".
Para cerrar, el entrenador fue contundente sobre el mérito del club en esta campaña: "Godoy Cruz lo tiene muy merecido". Ahora, el plantel ya tiene la cabeza puesta en la gran final contra Tristán Suárez, el último obstáculo en el camino al ascenso.