Godoy Cruz: La nena baleada en su casa mientras atendía la puerta sigue internada
Una nena de 11 años abrió la puerta de su casa en Godoy Cruz y recibió cuatro balazos. ¿Qué conexión tiene este brutal ataque con represalias dentro de una cárcel mendocina? Todos los detalles del caso que mantiene en vilo a la provincia.
Una niña de 11 años lucha por recuperarse en el Hospital Notti tras recibir cuatro balazos cuando abrió la puerta de su hogar en Los Cerrillos. El violento ataque, que según las primeras pesquisas podría estar vinculado a represalias entre internos del penal de Almafuerte, conmociona a la provincia. La menor se encuentra estable, pero el hecho dejó al descubierto una trama de violencia que traspasó los muros de la cárcel y llegó a una vivienda familiar.
El sábado por la tarde, cerca de las 19, la tranquilidad del barrio Los Cerrillos en Godoy Cruz se quebró con detonaciones. Dentro de una casa, una nena de 11 años escuchó golpes en la puerta. Creía que eran amigos quienes llamaban.
Al abrir, se encontró con la violencia cruda. Un individuo le disparó en múltiples ocasiones. Tres proyectiles impactaron en sus piernas y un cuarto en su mano, que según el relato de su madre a la policía, iba dirigido hacia su rostro, pero logró ser desviado.
¿Cómo escapó el atacante?
Inmediatamente después del ataque, el sospechoso huyó del lugar. Testimonios de vecinos, que alertaron al 911 al escuchar los disparos, describen a un hombre con una campera azul con capucha y una bermuda de jeans.
Su ruta de escape fue por calle El Carrizal, con dirección a Coronado, para luego tomar rumbo hacia el norte, perdiéndose entre las calles del departamento.
El largo camino hasta el Notti
La menor fue asistida de urgencia y trasladada inicialmente al Hospital Lencinas. Dada la gravedad de sus heridas, personal del Servicio de Emergencias Coordinado la derivó al Hospital Pediátrico Humberto Notti, centro de referencia en la provincia.
Allí permanece internada. El último parte médico indica que su estado es estable y que presenta una evolución favorable, aunque continúa bajo estricta observación médica mientras se recupera de las graves lesiones.
¿Una venganza que salió de la cárcel?
Lo que más alarma a las fuerzas de seguridad es el posible trasfondo del episodio. Las investigaciones preliminares apuntan a que el ataque podría ser parte de represalias orquestadas desde dentro del penal de Almafuerte, en disputa entre dos detenidos.
Esta línea de pesquisa sugiere que la violencia intramuros se habría filtrado a las calles, teniendo como víctima colateral a una niña que nada tenía que ver con el conflicto. La policía trabaja para confirmar este vínculo y dar con el paradero del hombre de la campera azul.
El hecho ha generado indignación y preocupación en la comunidad de Godoy Cruz, poniendo nuevamente en debate la seguridad en los barrios y el alcance de las actividades delictivas que se planifican desde las prisiones.