Golpe judicial a Shein: el tribunal de Londres falló a favor de Temu y el gigante chino se queda sin argumentos
¿Shein perdió el juicio en Londres? El tribunal falló a favor de Temu y el gigante de la moda rápida podría tener que pagar una indemnización. Conocé todos los detalles de esta batalla legal que sacude al sector.
Shein perdió este jueves en Londres la primera batalla legal contra Temu, su principal competidor en el negocio de la moda rápida online. El tribunal desestimó todas sus acusaciones por infracción de derechos de autor y dio luz verde a la reconvención de Temu, que reclama una indemnización millonaria.
La sentencia cayó como un balde de agua fría en un momento delicado para Shein: la compañía está en plenos preparativos para su salida a bolsa en Hong Kong, donde espera alcanzar una valoración de entre 30.000 y 40.000 millones de dólares. El fallo podría complicar sus planes de expansión financiera.
¿Qué fue lo que pasó en los tribunales?
El litigio comenzó cuando Shein acusó a Temu de usar sus fotografías de productos para promocionar réplicas de su ropa, algo que calificó como una vulneración de la propiedad intelectual “a escala industrial”. Sin embargo, el tribunal londinense no le dio la razón y, además, admitió la contrademanda de Temu, que asegura haber sufrido pérdidas económicas por tener que retirar anuncios tras una orden judicial previa obtenida por Shein.
Tras conocer el fallo, un vocero de Shein expresó su descontento: “No creemos que ese sea el resultado adecuado para las marcas y los titulares de derechos que buscan proteger sus derechos de autor en internet”. Desde Temu, en cambio, no hubo comentarios inmediatos.
Una guerra que trasciende las fronteras
El enfrentamiento entre estas dos plataformas, que han crecido de forma explosiva en todo el mundo vendiendo ropa y accesorios a precios bajísimos, no se limita a Reino Unido. Ambas compañías tienen demandas cruzadas en Estados Unidos, y el próximo año el tribunal británico deberá resolver una nueva contrademanda de Temu contra Shein por presuntas prácticas anticompetitivas.
En concreto, se acusa a Shein de presionar a los proveedores de moda rápida para que firmen acuerdos de exclusividad, lo que limitaría la competencia en el sector. Este nuevo capítulo judicial promete mantener en vilo a la industria textil y a los inversores.