Golpeó y robó a un jubilado de 88 años: la excusa que dio cuando lo vieron con las manos ensangrentadas
Un jubilado de 88 años terminó con fracturas y heridas tras un violento robo en Concepción. ¿Qué dijo el agresor cuando lo vieron con las manos ensangrentadas?
Un jubilado de 88 años fue brutalmente atacado en plena calle y despojado de una mochila con un millón de pesos. La policía lo atrapó días después, pero su excusa dejó a todos helados.
El hecho ocurrió alrededor de las 07:30 del lunes 3 de agosto en la intersección de las calles Soberanía Nacional y Echeverría, en Concepción. La víctima, identificada como Alejandro Cruz Bazán, caminaba por el lugar cuando fue interceptado por un joven que, sin mediar palabra, lo golpeó en el rostro y la cabeza hasta derribarlo.
El ataque fue tan violento que el hombre sufrió una fractura nasal, heridas contusas en el cuero cabelludo y cortes en ambos labios. Fue asistido en el Hospital Regional de Concepción y luego derivado de urgencia al Hospital Padilla para una tomografía computada.
El botín y las pistas que delataron al agresor
El delincuente, identificado como Diego Exequiel Villarreal Sepúlveda, de 25 años, le arrebató una mochila negra de la marca Caterpillar que contenía un millón de pesos en efectivo y un teléfono celular. Pero su fuga no fue limpia: las cámaras de seguridad de una gomería cercana lo captaron manipulando el bolso y sacando un fajo de billetes antes de arrojarlo.
La mochila fue hallada poco después por dos barrenderas municipales, que vieron a un sujeto cruzar corriendo la Ruta 329 y lanzarla en su carrito de residuos. En la escena, los peritos encontraron además trozos de una boleta de luz a nombre de la víctima con manchas de sangre.
Un testigo aportó un dato escalofriante: aseguró haberse cruzado con el acusado esa mañana y notar sus manos ensangrentadas. Cuando le preguntó qué había pasado, el joven respondió lacónicamente que “había matado un chancho”.
La huida y la captura en Villa Quinteros
Apodado “Chileno”, Villarreal Sepúlveda intentó esconderse en la localidad de Villa Quinteros, donde le pidió refugio a un amigo alegando “problemas personales”. Sin embargo, la madre del dueño de la casa notó que el joven, que tiene un tatuaje distintivo en el rostro, no salía del lugar y, alertada por los rumores, llamó a la Policía el mediodía del 6 de agosto.
Los efectivos ingresaron al domicilio con autorización de la propietaria y encontraron al prófugo oculto en el baño. Aunque intentó identificarse como “Matías”, fue reconocido al instante y detenido.
Antecedentes y prisión preventiva
Villarreal Sepúlveda fue imputado por “robo agravado por lesiones graves o gravísimas”. Fuentes judiciales confirmaron que ya estaba en régimen de prisión condicional por una condena de tres años dictada en marzo de 2023 por ilícitos similares con uso de armas.
Por la gravedad del hecho y el riesgo de fuga, el Ministerio Fiscal solicitó y obtuvo la prisión preventiva por dos meses. La causa sigue en curso, a la espera de nuevas pericias y avances de la investigación.