Google vendió sus chips de IA para ganar más: el movimiento que le salió carísimo
Alphabet vendió sus propios chips de IA para ganar miles de millones, pero la jugada le salió cara: el flujo de caja terminó en rojo y Wall Street reaccionó con la peor caída de su historia bursátil. Qué número hizo saltar todas las alarmas.
Las acciones de Alphabet, la empresa dueña de Google y YouTube, protagonizaron este jueves su peor jornada en bolsa desde que salió a cotizar en 2004. Los papeles cayeron un 12,64% y quedaron en u$s283,82, el valor más bajo en siete meses. Este viernes la sangría continuó, aunque con menos fuerza: retrocedieron un 1,7%.
El golpe no fue aislado. Arrastró a buena parte del sector tecnológico en el Nasdaq y encendió las alarmas sobre el costo real de la carrera por la inteligencia artificial.
El número que descolocó a Wall Street
El tercer trimestre dejó un dato que pocos esperaban: flujo de caja libre negativo de u$s9.070 millones. Las proyecciones del mercado hablaban de un saldo positivo de u$s2.700 millones. La diferencia fue un balde de agua fría para los inversores.
Lejos de aflojar, la compañía confirmó que sostendrá su plan de inversiones en infraestructura: prevé desembolsar entre u$s195.000 y u$s205.000 millones durante este año.
“Alphabet sufrió su primer tropiezo en ingresos y ganancias en casi cuatro años al incumplir las estimaciones del mercado”, resumieron los analistas de Monex Casa de Bolsa en un informe.
El negocio que se comió la caja
Alphabet encontró una mina de oro en la venta de chips de inteligencia artificial de fabricación propia, que antes usaba solo puertas adentro. Esos procesadores compiten directamente con los de NVIDIA y le reportan miles de millones de dólares.
Pero el modelo tiene una trampa: para responder a la demanda creciente hay que fabricar inventario mucho antes de que los clientes paguen. Eso obliga a la empresa a inmovilizar sumas enormes en hardware y a gastar fortunas en centros de datos, una presión que no existe en sus negocios tradicionales de búsqueda y nube.
El resultado es una paradoja: más ventas de chips, menos efectivo disponible en el corto plazo.
La ola vendedora se llevó a todos puestos
Intel también sufrió, y de forma llamativa. Aunque había reportado un alza del 21% en sus ingresos trimestrales, sus acciones cedieron un 3,62% en la rueda y se hundieron un 23,04% en las operaciones electrónicas posteriores al cierre. El detonante fue su pronóstico de ingresos y ganancias para el cuarto trimestre de 2026, por debajo de lo que esperaba el mercado.
Amazon encabezó las pérdidas del sector: perdió un 4,25% en la jornada y profundizó la caída al 7,21% fuera de hora. Los semiconductores no quedaron afuera: Micron retrocedió un 4,98%, Broadcom un 1,94% y NVIDIA también cerró en baja, con un descenso que se agravó en el after hours.