¿Seguirá Gordillo al frente de Pomán o le pasará la posta a alguien de su espacio? El intendente rompió el silencio sobre su futuro electoral y apuntó directo contra los concejales opositores.
El intendente de Pomán, Francisco Gordillo, sembró la incógnita sobre su futuro político al admitir que todavía no tiene definido si volverá a competir por la intendencia. La revelación la hizo durante una entrevista con Tiempo Real, el ciclo de Ancasti Streaming, en medio de un clima interno caliente por la interna con el Concejo Deliberante.
"No sé si voy a estar como candidato. Para mí, en mi caso particular, es muy prematuro", disparó el jefe comunal, que acumula siete períodos consecutivos al frente del municipio.
La decisión que depende del partido
Lejos de cerrar la puerta, Gordillo explicó que cualquier definición estará atada al consenso dentro de su espacio político. Y recordó que la continuidad nunca fue una obsesión personal.
"Llevo siete períodos consecutivos como intendente, pero muchísimas veces dije: 'No quiero ser más intendente'. Muchísimas veces la gente nos pedía que continuemos porque era la persona que unía a los espacios. Pero si aparece alguien de nuestro espacio con ganas, por supuesto que estoy dispuesto a acompañar", sostuvo.
El origen del conflicto con los concejales
El intendente vinculó la tensión institucional con las aspiraciones electorales del concejal opositor Walter Centeno, a quien señaló como un dirigente formado en las filas del oficialismo antes de cruzar de vereda.
"Fue conmigo en la lista, yo lo elegí como candidato a concejal. Después hizo causa común con una concejal de La Libertad Avanza y se transformó en opositor", relató Gordillo.
Además, recordó el resultado de los últimos comicios: "Le hicieron creer que en las elecciones pasadas podía ganar e ir por la intendencia. Fueron a las urnas, perdieron, y nuestro proyecto les sacó más de 800 votos de diferencia".
"Quieren montar un municipio paralelo"
Consultado por el vínculo con Centeno y con la concejal Maricel Quinteros, el intendente minimizó el peso institucional del enfrentamiento y lo encuadró como una disputa estrictamente electoral.
"Lo del Concejo Deliberante ha sido y va a seguir siendo oposición hasta que terminen su mandato quienes hoy ejercen la presidencia y la concejal Quinteros. Es un problema político, no tiene ningún asidero institucional", afirmó.
El roce había escalado a partir de la compra directa por DNU de la Casa Santa Rita, una operación de casi 60 millones de pesos que los ediles cuestionaron y que derivó en una denuncia penal contra el intendente. Luego de que la Justicia de Andalgalá archivara la causa, Gordillo reclamó una disculpa pública de los concejales por lo que consideró difamación política. La respuesta del titular del cuerpo fue rechazar cualquier intencionalidad partidaria y ratificar su obligación de controlar los fondos públicos.
Sobre la resolución judicial, el jefe comunal subrayó: "La semana pasada la Justicia desestimó y mandó al archivo el pedido de denuncia penal en mi contra y de algunos funcionarios. Que la Justicia intervenga y desestime todos los delitos nos da la tranquilidad de que estamos haciendo bien las cosas".
La acusación por los nombramientos
En el tramo final de la entrevista, Gordillo apuntó contra el cuerpo deliberativo por designar personal sin partidas presupuestarias, con la intención de armar una estructura que compita con la intendencia.
"El problema de ellos es que, después de las elecciones, se pusieron a nombrar gente. Tienen diez personas designadas sin financiamiento: son punteros de ellos, está la hija del presidente y el hermano de la concejal Quinteros. Armaron un organigrama con Obras Públicas, Acción Social... lo que quieren montar es un municipio paralelo", cerró.