Grave error en un club: lo que tomó un trabajador y el peligro que nadie vio venir
Un descuido casi termina en tragedia. ¿Sabías que un simple producto de limpieza puede ser letal si no se almacena correctamente? Los detalles que preocupan a los especialistas.
El martes, un trabajador de un club deportivo sufrió un grave accidente al ingerir ácido por error. El hecho encendió las alarmas sobre los riesgos de almacenar productos corrosivos sin las medidas adecuadas.
La Dra. Ana Ledesma, docente de la Universidad Nacional de Santiago del Estero, explicó en diálogo con Noticiero 7 que este tipo de sustancias representan un importante peligro para la salud y deben permanecer correctamente identificadas y resguardadas.
“Normalmente hay que reservar mucho el espacio físico en el cual se encuentran disponibles este tipo de reactivos. La mayoría son peligrosos para la salud”, señaló la especialista, quien advirtió que aunque algunos productos estén diluidos, el riesgo continúa existiendo.
¿Qué medidas se deben tomar?
Ledesma remarcó la necesidad de que cada envase cuente con etiquetas visibles para evitar accidentes. “Cada persona que esté en contacto con estas botellas tiene que saber qué es lo que tiene a su lado. No solo implica que alguien lo pueda ingerir, sino también derramarlo sin querer, lo que también representa un riesgo”, explicó.
Además, indicó que muchos de estos productos requieren controles y registros específicos según la legislación vigente. “Los ácidos y amoníacos utilizados para limpieza no están permitidos libremente sin controles. Más allá de eso, si se consiguen en comercios, es fundamental que estén correctamente etiquetados”, sostuvo.
La especialista recomendó que estos productos permanezcan únicamente bajo manipulación del personal encargado de limpieza y fuera del alcance de terceros. “No hay que dejarlos en cualquier lado. Deben estar identificados como productos peligrosos para que cualquiera pueda reconocer el riesgo”, afirmó.
¿Qué hacer ante un contacto accidental?
Respecto a las consecuencias del contacto con sustancias corrosivas, explicó que los ácidos y bases producen irritación inmediata. “Lo primero que se aconseja es lavar la zona con abundante agua. Es la medida de seguridad más inmediata que debemos tomar”, indicó.
Asimismo, alertó sobre el peligro que representan para los niños. “Ellos tienden a agarrar cualquier cosa por curiosidad, por eso estos productos deben mantenerse alejados porque significan un riesgo muy grande para la salud”, expresó.
Finalmente, la docente de la UNSE advirtió sobre los graves daños que puede ocasionar la ingestión de estas sustancias. “Los ácidos degradan las células. Cuando ingresan al sistema digestivo empiezan a alterar todo el organismo”, concluyó.