Gritaba "sos una inútil" en plena operación: la renuncia que destapó todo en una clínica de Santa Rosa
Una denuncia penal, un telegrama de renuncia por maltrato y un ataque de ansiedad que terminó con un certificado médico: lo que la joven instrumentadora contó sobre su último día en la clínica de Santa Rosa.
Una instrumentadora quirúrgica de 28 años presentó una denuncia penal contra la enfermera que se desempeña como jefa de Quirófano en una clínica privada de Santa Rosa. La acusa de maltrato laboral sostenido durante el año que trabajó en el área de Esterilización. La joven renunció a fines de octubre y llevó su caso a la Justicia.
La profesional se acercó a la redacción de LA ARENA para relatar lo que vivió puertas adentro del sanatorio. "Queremos que se visibilice el caso para que no vuelva a pasar", planteó.
"Todo el día había gritos"
Según su testimonio, el trato con su superiora era permanente en el maltrato. "Todo el día había gritos: 'Sos una inútil, una inservible, no sabés hacer nada'", contó la joven, que describió a la acusada como "una persona muy bipolar" que "cambiaba las órdenes de un día para el otro".
Esa inestabilidad, dijo, se trasladaba a todo el equipo. "Todas trabajamos mal, estamos estresadas, nos peleamos entre nosotras", relató. Y sumó un episodio que marcó a los cirujanos: "Una vez se metió en plena operación y me empezó a gritar. Terminé llorando. Los médicos cirujanos pidieron que ella no esté ni cerca cuando se hacen operaciones".
La instrumentadora sostuvo que la situación no es nueva ni aislada. "El maltrato, la humillación y la hostigación suceden desde hace muchos años. Mi ahora exjefa tiene muchas denuncias, aunque las compañeras no quieren continuar con los trámites porque tienen miedo de lo que pueda pasar después, el quedarnos sin trabajo o que ella vuelva a maltratarnos. Se conforman con un arreglo financiero", afirmó.
La renuncia y el último día
La decisión de irse la tomó a fines de octubre y la dejó por escrito en el telegrama: renunciaba por maltrato laboral. La reacción de la jefa, según su relato, fue inmediata. "Cuando a ella le llegó mi renuncia y leyó que me iba por maltrato, empezó a gritarme de manera desaforada, pidiendo que me saquen del servicio y que manden a otro en mi lugar".
La joven buscó contención en Recursos Humanos, donde le recomendaron que no se fuera. Pero la situación le pasó factura: "Me agarró un ataque de ansiedad y el médico de la Guardia tuvo que medicarme y me dio un certificado para que me retire a mi casa. Así fue el último día de trabajo", lamentó.
Denuncia penal y antecedentes
Después de ese episodio, la instrumentadora se contactó con la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), presentó la denuncia penal en la Seccional Primera y notificó al Centro Territorial Integral de Políticas de Género y Diversidad para que tome intervención.
No es la primera vez que la misma jefa de Quirófano queda en el centro de una acusación. El año pasado, este diario publicó la denuncia de una mucama de la clínica contra la misma mujer, quien sostuvo que había sido agredida verbalmente en varias oportunidades y que nunca antes había atravesado una situación semejante.