Gritaban desde el séptimo piso y no podían bajar: lo que encontraron al abrir la puerta
El fuego se comió un departamento del séptimo piso y los vecinos se enteraron por los gritos, no por una alarma. Cuando abrieron la puerta, el humo ya lo cubría todo: lo que dijo una de las inquilinas sobre los matafuegos del edificio.
El incendio se desató en un departamento del séptimo piso del edificio Consorcio Avenida España, en calle España entre Espejo y Gutiérrez, en pleno centro mendocino. Los vecinos se enteraron por los gritos, no por una alarma: cuando abrieron sus puertas, el humo ya les tapaba el pasillo.
Según relataron los propios inquilinos en el móvil de Radio Post 92.1, el fuego obligó a varios a buscar la salida por las escaleras, mientras los ocupantes de la unidad afectada terminaron refugiados en la terraza. El saldo, confirmado por los testimonios, fue de daños materiales: no hubo que lamentar heridos.
«Abrí la puerta y había muchísimo humo»
Una acompañante terapéutica que estaba junto a una mujer mayor en el sexto piso fue una de las primeras en advertir lo que pasaba. Escuchó los gritos, abrió la puerta de la vivienda y se topó con una cortina de humo en el exterior.
«Empezamos a escuchar muchos gritos, abrí la puerta y había muchísimo humo. Yo estaba en el sexto, un piso por debajo del departamento incendiado, y empezamos a bajar por las escaleras», contó a Julián Chabert en el móvil de Radio Post.
El perro bajo el brazo y escaleras abajo
Tres pisos más abajo, otra residente reaccionó por el mismo motivo. Salió al balcón, escuchó la advertencia de sus vecinos y no dudó: tomó a su mascota y evacuó el inmueble.
«Gritaron que se estaba incendiando, agarré al perro y bajé», relató la mujer.
La misma inquilina aportó otro dato sobre los ocupantes de la unidad siniestrada: el propietario y su pareja subieron a la terraza y después tuvieron dificultades para descender. De acuerdo con su testimonio, ambos se encontraban bien, aunque la vivienda quedó completamente destruida por las llamas.
«Fue un solo departamento, en el séptimo piso», precisó durante la entrevista.
La advertencia sobre los matafuegos
Más allá del susto, la vecina sumó una denuncia sobre las condiciones de seguridad del edificio. Según le transmitieron los bomberos que trabajaron en el lugar, los matafuegos disponibles no alcanzaban y el protocolo de evacuación no estaba elaborado.
«Por lo que me dijeron los bomberos, no había suficientes matafuegos y no estaba hecho el protocolo de evacuación», afirmó.
El episodio dejó a los residentes con la certeza de que el aviso llegó por los gritos de los vecinos y no por un sistema formal de emergencia, un punto que la propia inquilina puso sobre la mesa al contar su experiencia.