Gualok: los trabajadores chaqueños que ya no cobran y encima pagan el colectivo para ir a la fábrica
En Chaco hay trabajadores que van a la fábrica con plata de su propio bolsillo y no cobran desde julio. La empresa había intentado un preventivo de crisis, pero la Justicia laboral lo frenó. Ahora el gremio denuncia una maniobra para forzar renuncias encubiertas, mientras los operarios manipulan químicos sin protección.
Operarios chaqueños de la firma Gualok SRL atraviesan una situación límite: no cobran su sueldo desde julio y, aun así, deben poner plata de su propio bolsillo para viajar a la planta. La denuncia la hizo pública Gerardo Correa, secretario General del Sindicato de Empleados Químicos del Chaco, durante su paso por CGT Chaco Stream.
Según el dirigente gremial, la empresa intentó primero ejecutar un "preventivo de crisis", una maniobra legal que la Dirección Provincial de Trabajo rechazó de plano al comprobar que los balances de la firma no eran negativos. Ante ese revés, la patronal habría redoblado la presión directamente sobre el personal.
Jornada reducida y sueldos congelados
De acuerdo con lo detallado por Correa, la empresa forzó a los operarios a reducir su jornada a 4 horas y dejó de pagar los salarios desde el mes de julio. El gremio sostiene que la maniobra busca un desgaste psicológico y económico que empuje a los trabajadores a renunciar de manera encubierta.
Mientras tanto, los empleados siguen yendo a la fábrica por temor a represalias y despidos. "Cuando el miedo al desempleo es más fuerte que el bolsillo, ocurren abusos silenciosos", resumió Correa.
El riesgo químico que agrava el conflicto
A la asfixia económica se suma una advertencia sobre la salud de los trabajadores. El secretario General del Sindicato de Químicos alertó que tener operarios no encuadrados en el Convenio Colectivo Químico los expone a manipular cloro, agroquímicos y ácidos sin la protección específica que supervisa el sindicato.
Esa exposición, según Correa, provoca daños irreversibles como pérdida de audición severa, quemaduras y un alto riesgo de desarrollar enfermedades graves por exposición tóxica.
La denuncia del gremio apunta a un presunto fraude laboral que, por ahora, no tiene resolución judicial y mantiene a decenas de familias chaqueñas en una situación de incertidumbre total.