Guardaba en su casa imágenes de dos nenas de su familia: el hallazgo que lo llevó a la cárcel
Un exagente penitenciario terminó condenado por lo que apareció en dos dispositivos hallados en el Complejo Penitenciario Nº 1. La causa destapó imágenes y videos de nenas de su propio entorno familiar, y una de ellas quedó en el centro de la acusación. La pena que firmó el juez, adentro.
Un exagente del Servicio Penitenciario Provincial fue condenado a ocho años de prisión efectiva por producir y almacenar material de abuso sexual infantil y por abuso sexual simple contra una niña menor de 13 años. Las víctimas eran parte de su propio entorno familiar y quedaron identificadas en el marco de la investigación judicial.
La sentencia la firmó el juez de Garantía Nº 3 de la Primera Circunscripción Judicial, Marcos Flores Leyes, quien homologó el acuerdo de juicio abreviado que presentó la fiscal adjunta de Género Nº 2, Mercedes García.
En la audiencia, el acusado reconoció los hechos y aceptó tanto la calificación legal como la pena acordada con el Ministerio Público Fiscal.
Cómo arrancó la investigación
El caso se destapó el 22 de octubre de 2025, cuando autoridades del Servicio Penitenciario Provincial informaron sobre el hallazgo de dos dispositivos de almacenamiento digital en el sector de cocheras del Complejo Penitenciario Nº 1, en la ciudad de San Luis.
El análisis preliminar quedó en manos del Departamento de Investigaciones de Delitos Complejos del Poder Judicial, que detectó archivos clasificados como material de abuso sexual infantil. Desde ahí, la causa avanzó con la identificación del responsable y el secuestro de otros dispositivos electrónicos.
La pericia definitiva, presentada el 23 de junio de 2026, determinó la existencia de 1.298 imágenes y 19 videos clasificados como material de abuso sexual infantil, con fechas de posible creación a partir de 2019.
Los investigadores lograron identificar a dos niñas del entorno familiar del condenado entre las personas registradas en ese material. Las actuaciones también permitieron acreditar un episodio de abuso sexual simple contra una de ellas, cuando tenía menos de 13 años.
El juicio abreviado y la condena
La fiscalía le atribuyó al hombre la producción y tenencia de representaciones sexuales de personas menores de edad, agravadas por tratarse de víctimas menores de 13 años, y abuso sexual simple contra una niña de esa edad, en concurso real.
Al pedir la condena, García marcó como agravantes el vínculo intrafamiliar, la posición de autoridad que el acusado ejercía sobre las niñas y sus conocimientos sobre herramientas tecnológicas, ligados a su desempeño en el Servicio Penitenciario.
La defensa, a cargo de Hugo Scarzo y Gabriel Varela, prestó conformidad con el acuerdo. También intervino la defensora adjunta de Niñez y Adolescencia Nº 3, Belén Suárez, quien informó que las representantes legales de las niñas habían sido entrevistadas y aceptaron el procedimiento después de recibir información sobre sus alcances y la pena propuesta.
El juez Flores Leyes consideró acreditados los hechos y la responsabilidad penal del acusado a partir de las pruebas incorporadas y del reconocimiento hecho durante la audiencia.
Finalmente, homologó el acuerdo y condenó al exagente penitenciario a ocho años de prisión efectiva.